Verdadera corrida financiera volvió a desnudar el modelo que sostiene el gobierno nacional.
El ejemplo es el riesgo país (Índice de Bonos de Mercados Emergentes Plus) que llegó a los 630 puntos por la desconfianza y para mayor costo financiero de Argentina.
El dólar en suba rompió los frenos cambiarios. Ese “riesgo”, es el que elabora el JP Morgan, cuyo CEO, Jamie Dimon, en marzo pasado dijo en la Argentina Week en Nueva York que era un “ejemplo sobre cómo arreglar un país”.
Este tipo de profesionales no se equivocan en sus apreciaciones, pero demuestran sin pudor, su disposición acomodaticia para ser parte de una asociación ilícita, desde la que dicen y se desdicen para salvar la institución que representan.
Trump, Benssent, Milei, Luis Caputo, Sturzenegger y el resto de lo que parece una banda, saben muy bien que la situación económica es de alto riesgo y se les va de la mano. Incluso entre ellos no coinciden, y hasta Patricia Bullrich vuelve con sus ambigüedades y si el agua sigue subiendo ella saltará a su bote ya preparado.
Crisis provocada que lleva a Milei a la subordinación ante sus pares de los EEUU e Israel; que avanzan sobre los recursos naturales de Venezuela, y de Malvinas con la empresa Navitas respectivamente.
Y en este proceso de dominación económica y expansionista en Occidente de parte de Trump amenazando, con usar todas sus fuerzas para arrasar con los indisciplinados; predomina el monopolio del poder.
Ya advirtió que avanzará sobre los Derechos de los gobiernos y pueblos de países occidentales. Además el modelo del FMI, brazo ejecutor de los EEUU, desoye que no hay nada más para ajustar.
A las declaraciones de Javier Milei y Luis Caputo en los EEUU, el amado mercado respondió con la corrida financiera ante la innegable realidad económica en Argentina. El resultado exportador de Vaca Muerta, minerales y agro, se lo lleva el FMI.


