Una de las principales figuras del deporte del Neuquén, lo es sin duda, Tranquilino Valenzuela, que tras casi cuatro décadas vuelve a ser reconocido por su trayectoria.
Destacado atleta que motivara a quienes reunían condiciones naturales y los que no tanto, para iniciarse en el derrotero deportivo a través de diferentes disciplinas, fu declarado en mayo de 2026 como “Personalidad Ilustre” mediante resolución de la legislatura provincial. Asimismo durante la Expo Deportes recibió de parte del gobernador Rolando Figueroa, la distinción en nombre del Estado provincial.
Fiel a su característica modestia refirió que el reconocimiento “alegra el corazón”. “Yo hice lo que hice y estos reconocimientos son producto de eso. Nosotros no hicimos nada para que esto ocurra”.
A través de los años mantuvo su dedicación permanente con el lógico esfuerzo que ello significa además de enfrentar las demandas de la vida; iniciándose formalmente en deporte en los años ’80 a través del fútbol para dedicarse luego al atletismo de fondo y proyectarse al ámbito nacional.
La memoria indica que en sus inicios las condiciones de apoyo eran básicas y se notaba la falta de infraestructura deportiva comparada con la actualidad.
Largo tiempo tuvo como escenario para sus entrenamientos y competencias la pista de asfalto del Centro de Deportes Nº1 una de las pocas alternativas disponibles en aquel momento; por lo que nos comenta que “Los resultados míos y los resultados de otros chicos fueron importantes para convencer de alguna manera al gobierno de que era necesario hacer una pista de atletismo”.
“Hay tantas cosas importantes que hacer que te lleva a tomar las cosas con calma y, de esa manera, poder salir adelante”.
Años más tarde se construyó la pista de polvo de ladrillo de la calle San Martín de los Andes al 7.800 y luego otra de mayor nivel en la Ciudad Deportiva de Neuquén.
Precisamente destaca por ejemplo que con la actual pista sintética y el equipamiento disponible “Hoy los jóvenes que se quieran insertar al atletismo tienen más oportunidades. Tienen la pista sintética en la Ciudad Deportiva y un depósito de material de primera que vino desde Polonia”.
“El haber hecho deporte no nos enseña solamente a correr, nos enseña a formarnos como personas”.
Dicha infraestructura mejora las condiciones de práctica para el atletismo y también para los saltos y lanzamientos, contando con equipamiento propio de los estándares internacionales.
El deporte como escuela de vida: En el informe de prensa se destaca también que más allá de los resultados, Valenzuela destaca otro aspecto que considera fundamental: lo que el deporte deja en las personas. En su caso, los años dedicados a correr también significaron aprender a convivir con el esfuerzo, la paciencia y la perseverancia. Son valores que aparecen una y otra vez cuando repasa su recorrido.
Construyó su una trayectoria de más de cuatro décadas: sin apuro, sin buscar reconocimientos y dejando que los resultados fueran hablando por sí mismos.
Uno de los aspectos que más valoró Valenzuela del reconocimiento recibido fue que la iniciativa surgiera de una generación más joven. El proyecto para distinguirlo como Personalidad Ilustre fue impulsado por Mateo Sánchez, un joven neuquino vinculado al deporte y que conoce a Valenzuela desde su infancia.
Según relató el propio atleta, Sánchez se acercó durante los últimos años, mantuvo conversaciones con él y finalmente le comunicó que iba a presentar un proyecto ante la Legislatura provincial. “Es un chico que tiene una idea y que, a veces, no es fácil que a la edad de él se presente un proyecto y que alguien lo considere”.
El reconocimiento adquiere así una dimensión especial: una generación que toma como referencia a quienes construyeron parte de la historia deportiva de Neuquén y decide poner en valor ese legado.
Una nueva etapa: Después de 37 años de trabajo en el Estado y casi tres años de haberse jubilado de la pista de atletismo, Valenzuela transita actualmente una etapa diferente de su vida. “Disfruto de mis hijos, de mis nietos. Hago una vida fuera del trabajo, fuera del deporte”, contó.
Sin embargo, su historia permanece ligada al atletismo neuquino. No sólo por los resultados que alcanzó, sino también por haber sido parte de una generación que entrenó cuando las condiciones eran mucho más limitadas y que contribuyó, desde su lugar, a construir el camino para que hoy existan mejores instalaciones y mayores posibilidades para quienes eligen el deporte.
Su trayectoria permite mirar también la evolución de Neuquén: desde las primeras pistas de asfalto y el esfuerzo casi artesanal de los atletas hasta una infraestructura que hoy ofrece espacios y equipamiento de nivel internacional.
El reconocimiento como de la Provincia y la distinción recibida durante la Expo Deportes representan, en ese sentido, mucho más que un homenaje individual. Son también una forma de reconocer a una generación de deportistas que abrió caminos y dejó una huella para quienes hoy empiezan a recorrerlos.


