Por la muerte de Humberto Zambón diversidad de pensamientos sobre su persona, se multiplicaron a lo largo de las horas tras conocerse el lamentable e inexorable deceso.
Sobre lo inexorable el paso del tiempo se encarga de explicarlo y así lo demuestra cumplido el derrotero de la vida, que es lo que la gran mayoría recordó por la trayectoria del profesional en lo económico, docente y también en la acción política.
Su pensamiento y militancia desde la concepción socialista no ha sido en Neuquén, motivo de crítica, como sí hubiera ocurrido en otro ámbito en el que esa condición, es ofendida, vilipendiada e indisimuladamente perseguida por quienes asumen la postura neoliberal y anarco capitalista.
Y para no reiterar respetuosos y valorables conceptos más que merecidos por Humberto Zambón, tal lo definiera incluso el gobernador Rolando Figueroa; el autor de este nota opta por rescatar textualmente, parte de los conceptos de Zambón, reproducidos en el medio digital “Va con firma” definiendo la opinión frente a algunos momentos de nuestra historia:
“En América Latina la política neoliberal fracasó en los años ’90 y dio lugar, en la primera década del nuevo siglo, a una “primavera” de desarrollo industrialista, con intervención del Estado, crecimiento social y económico e intentos de integración política y económica en un renacimiento del sueño decimonónico de la “Patria Grande” de San Martín, Bolívar, Monteagudo y tantos más.”
“El neoliberalismo reaccionó, pero no con los golpes de estado por parte de las fuerzas armadas como en los años ’70 (aunque éstas sí participaron en el golpe a Evo Morales en Bolivia, 2019) sino en una forma mucho más sutil, con el dominio de la prensa hegemónica, el uso masivo de noticias falsas en las redes sociales (las “fake news” según el anglicismo de moda) y una justicia sometida como arma de persecución política. Así, en 1918 se persiguió a Lula en Brasil, proscribiéndolo como candidato y condenándolo a la cárcel, donde estuvo detenido 580 días, hasta que la misma justicia, por la falta de pruebas reales, debió liberarlo; se persiguió a Correa de Ecuador o se lo hace con la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner; también, con apariencias de legalidad parlamentaria, se destituyó a Lugo en Paraguay y, recientemente, a Castillo en Perú. Son formas antidemocráticas que buscan proscribir a líderes políticos e impedir la libre voluntad de las mayorías populares.”
“El neoliberalismo, para imponer su receta económica, vuelve a su origen, con la dictadura de Pinochet, y va tomando actitudes políticas que recuerdan al fascismo del siglo pasado. Así en Brasil, ante la pérdida de las elecciones, los seguidores de Bolsonaro, con evidente apoyo de determinados sectores, trataron de apoderarse de los edificios donde funcionan las principales reparticiones gubernamentales (parlamento, ejecutivo y justicia) para pedir un golpe de estado. Y no estuvieron muy lejos de conseguirlo. A esta altura de la nota, creo que su título está equivocado: no corresponde la conjunción copulativa “y” sino la disyuntiva “o”. La opción es, cada vez más, democracia o neoliberalismo.”
Y en otra publicación del mismo medio de informeción, en mayo del 2026; rescato la cita de Zambón al referir: “Recordemos: primeros meses del año 2016. Había terminado el gobierno de Cristina Fernández y, desde donde estamos, uno, que amaneció tanguero, no puede menos que recordar a “Tiempos viejos”, de Canaro y Romero: “¿Te acordás, hermano? ¡Qué tiempos aquellos!”; nos quejábamos porque “el que llora no mama” y porque es bueno para una sociedad siempre querer mejorar, pero después vinieron las pestes, la neoliberal de la mano de Macri y de Milei y la del Covid, y la comparación golpea muy fuerte.”
“Si ponemos el valor del PBI en números índices, para un valor de 100 en el 2015, al cierre del 2025 estamos prácticamente igual, en 100,3 (con Macri cayó a 96.2, creció algo con Alberto Fernández, que cerró con 99.1, volvió a disminuir el primer año de Milei y se recuperó el año pasado por Vaca Mierta y las mejores condiciones productivas del agro). Estamos igual en el valor bruto de la producción, una década perdida, como lo denominan Alfredo Serrano Mansilla y Mariana Donda en un trabajo reciente para CELAG DATA.”


