La historia siempre guarda antecedentes para la consulta de quien quiera verlos sin justificar errores propios por decisiones impensadas y dejándose llevar nuevamente por mentiras.
A priori se puede decir que fue falto de racionalidad ese voto para ver qué pasa. Un pasado inmediato que deja amargura para el recuerdo de todos los que integramos la comunidad, hoy destartalada. La experiencia ha sido y es mala con un grupo de personas de criterio deshumanizado, que no pueden ni quieren disimular.
Tanta es la decepción actual que algunos de los que fueron poco o nada amigos al finalizar otra gestión neo liberal, la de Macri, sin perjuicio de los negocios obtenidos y sus respectivas ganancias, que retoman el diálogo para ver qué pueden hacer.
Pensemos en Paolo Rocca y Mauricio Macri tras el encuentro del que trascendiera que el titular de Techint dijo a su renovado contertulio, que era racional y eso hacía falta. Los vuelve a unir el espanto de la posibilidad de un futuro gobierno que al menos repare el daño causado, y luego, se abra un proceso de recuperación multisectorial para reordenar el proceso del círculo virtuoso.
El racional asociado con Lagarde, endeudó a los argentinos con el FMI. Operación inconveniente que repitió Milei con Luis Caputo, el mismo ministro que operara con Macri.
Otra novedad llamativa que da cuenta de cómo nos ven en el exterior, fue que volvió a “darse una vuelta” por Buenos Aires”, Gebel, residente en EEUU que busca posicionarse como candidato presidencial. Basta muchachos, no sea que un prolijo “versero” repita el acceso al gobierno para desbaratar lo poco que queda en pie alegando un humanismo absolutamente falso, y simulador alternativo.
Se agrega el arribo de Peter Thiel -Sillicon Valley- asociado con Elon Musk, de gran poder y estilo supra nacional, y un pragmatismo peligroso en busca de la dominación de todos los países posibles bajo un mismo yugo.


