Fue la que aplicó el Poder Ejecutivo nacional en Brasil, ante el incremento del endeudamiento por apuestas y hasta diversidad de casos de suicidios.
La Medida Provisoria N°1.394 que lleva la firma del presidente Lula da Silva establece la prohibición de “explotar, ofertar, intermediar y publicitar” las llamadas apuestas de cuota fija.
Desde el club Fluminense plantearon la conveniencia de establecer “un período de transición adecuado en caso de que haya cambios”; mientras que la dirigencia del Flamengo aseguraron que “Prohibir a las empresas que operan legalmente no significa acabar con las apuestas. El juego no desaparece y el mercado clandestino, que representa una porción significativa de la actividad, crecerá y ocupará ese espacio”
El presidente Lula de Silva respondió con firmeza a los dirigentes deportivos de los clubes Fluminense y Flamengo que rechazaron la decisión de suspender transitoriamente las apuestas deportivas, los juegos y la actividad con casinos en línea.
En ese sentido aclaró “Que los equipos no me digan que sin las bets acaban. No tiene nada que ver. Estamos intentando librar al pueblo más humilde del país de matarse por la perspectiva de ganar la lotería”.
Asimismo Lula advirtió que “Es algo espeluznante; me recordó al comienzo del crack en este país. Las apuestas online son lo mismo, pero a un nivel muy superior porque son digitales y están al alcance de la mano. Es como el cáncer: o extirpamos el tumor o el tumor acaba con nosotros”.
Otro de los funcionarios que expresó sus consideraciones fue el ministro de Economía, Dario Durigan, asegurando que las familias brasileñas gastan cifras superiores a los R$ 60.000 millones, que equivalen a unos u$s11.000 millones y por ello, “A partir de esta fecha no habrá ningún sitio, ninguna aplicación ni ningún patrocinio legal de apuestas en el país. Esto causa angustia y vergüenza. Hay gente que incluso se ha quitado la vida por ello”.
El problema social causado por el endeudamiento en general más el del negocio de las apuestas referidas, motivó también la decisión política de asistir a esas personas con el programa Desenrola (Resuelve) Brasil.
La determinación tiende a la búsqueda de soluciones para personas y pequeñas empresas endeudadas con el uso de tarjetas de crédito, préstamos personales y créditos bancarios respectivamente.
Representantes del Instituto Brasileño de Juego Responsable, de la Asociación Nacional de Juegos y Loterías y 85 casas que operaban en la actividad con la autorización del gobierno, alegaron conjuntamente que “La prohibición no acaba con las apuestas en Brasil sino con la protección de quien apuesta”.
La medida aplicada a poco más de una semana para las elecciones nacionales en las que Lula va por la reelección frente al adversario Flavio Bolsonaro; provocó una especie de convulsión en el ámbito que integran propietarios de medios de comunicación, referentes de entidades que contaban con aportes publicitarios de las empresas de apuestas, del candidato opositor a la presidencia y de algunos deportistas del rubro.


