El 3 de septiembre pasado el presidente electo mediante el voto popular en Argentina, Javier Milei, estuvo en la República de Chile.
Lo hizo en función del V° Encuentro Regional del Foro Madrid, desarrollado en la ciudad capital Santiago; al que concurrieron dirigentes políticos de derecha y ultraderecha, según la información publicada.
Evento identificado con el lema de “Una nueva era para Iberoamérica”, en el que se promovieron políticas anti populares contrarias al criterio de los concurrentes, que en casos se conjugara con facetas fascistas o peores, apropósito de la referida “ultraderecha”.
La observación va en función del extremismo que tiene antecedentes atroces, persecutorios, fatales y exterminadores en el mundo. En 1973 Chile, al igual que Argentina en tiempos cercanos, Brasil y otros países de nuestra región; fue escenario del accionar golpista anti democrático y su pueblo, víctima de los abusos y delitos de lesa humanidad.
Otro de los tantos pasajes para no olvidar y por los que debe aplicarse la justicia en su máximo alcance para que nunca más; se generen estas situaciones aberrantes y que lamentablemente, en el caso difundido de Javier Milei, fue rescatado de manera favorable, refiriendo el golpe de Estado contra el asesinado ex presidente Salvador Allende. Ejemplo anti democrático que violentara los Derechos Humanos en Chile que no debió valorar quien también es presidente electo con el voto popular.
Reivindicar un golpe de Estado es gravísimo ostentando igual investidura que el derrocado y asesinado con armas del Estado.
Milei festejó a Thatcher, hoy la acción violenta, y apoyó la convocatoria del presidente José Kats, que acordó con el gobierno británico el enlace entre Punta Arenas y las Islas Malvinas; ratificando el acuerdo de Pinochet con Tatchert en 1982 contra Argentina.
Luego en cadena nacional Milei, expresó un mensaje “malvinero” de doble vara, previo traicionar de nuevo nuestra soberanía al apoyar a Kats, que opera con los ingleses en Malvinas.


