El RIGI es un sistema que genera controversias en su interpretación, pero para el Neuquén propone logros importantes.
Así lo consideró el gobernador Rolando Figueroa asegurando que “El RIGI fue una jugada política para la provincia del Neuquén extraordinaria”; y si bien reduce ingresos en el corto plazo, con el correr del tiempo hacia el 2030, permitirá aumentar los recursos provinciales.
Ampliando la versión Figueroa refirió “Si tenemos un impuesto a la renta que lleve el costo de producción del GNL a un valor similar al de Estados Unidos, vamos a poder vender nuestra producción. Con un costo fiscal de 8,1 millones de dólares, la provincia de Neuquén va a terminar percibiendo más de 2400 millones de dólares. En 2030, sin RIGI, la situación era una; con RIGI nos cambió todo. El RIGI fue una jugada política para la provincia del Neuquén extraordinaria. Vamos a terminar logrando incrementar la actividad económica y vamos a terminar teniendo otra provincia en el año 2030”.
El informe agrega textualmente ofreciendo mayores datos, indicando que el gobernador explicó que el RIGI contempla una reducción de 10 puntos en el impuesto a la Ganancias y que esa disminución tiene un efecto sobre los recursos que recibe Neuquén a través de la coparticipación. Según sus cálculos, el costo fiscal para la Provincia será de aproximadamente 8,1 millones de dólares acumulados hasta 2030. A cambio, acelera inversiones en petróleo y gas para generar más de 2400 millones de dólares acumulados de ingresos adicionales.
La apuesta está puesta en el efecto que esa reducción tributaria tendría sobre las inversiones. Figueroa sostuvo que el menor costo impositivo permite que la producción neuquina de gas pueda competir internacionalmente, particularmente con Estados Unidos, en el mercado de Gas Natural Licuado (GNL).
El intercambio: resignar ingresos hoy para generar mayor actividad: La lógica que planteó el gobernador consiste en resignar una parte de los recursos fiscales inmediatos para generar condiciones que aceleren las inversiones y amplíen la actividad hidrocarburífera.
Según la proyección presentada, el RIGI comenzaría a generar un impacto creciente sobre los ingresos provinciales a partir de 2027. El efecto se profundizaría durante 2028 y los años siguientes, hasta alcanzar hacia 2030 un incremento acumulado que Figueroa estimó en más de 2400 millones de dólares.
De esta manera, el esquema que describió el gobernador contrapone un costo fiscal acotado durante los primeros años con un aumento esperado de la actividad económica y de los ingresos provinciales derivados de la expansión hidrocarburífera.
El horizonte es 2030: Figueroa vinculó esta proyección con otro de los objetivos centrales de su gestión: reducir el peso de la deuda provincial y financiar la infraestructura necesaria para acompañar el crecimiento demográfico y productivo.
Según explicó, Neuquén tiene por delante una fuerte demanda de infraestructura vinculada al crecimiento de Vaca Muerta, a la llegada de nuevos habitantes y a la expansión de la actividad económica.
El gobernador proyectó que hacia 2030 la economía neuquina podría duplicar su tamaño. Para acompañar ese crecimiento, planteó la necesidad de realizar inversiones en rutas, energía, agua, saneamiento, viviendas, escuelas, salud y otros servicios.
En ese escenario, el mayor flujo de recursos asociado al RIGI permitiría mejorar la relación entre deuda e ingresos y generar un superávit provincial.
Figueroa planteó dos posibilidades para utilizar ese margen financiero hacia 2030. Una de ellas consiste en cancelar la totalidad de la deuda provincial, aprovechando el superávit previsto. La otra es mantener una parte de la deuda, considerando las condiciones de financiamiento, y utilizar los recursos para obtener mayor rentabilidad mediante inversiones y la eventual creación de un fondo soberano.
La proyección oficial presentada durante el informe de gestión ubica así al RIGI como una herramienta asociada no solamente a la llegada de nuevas inversiones privadas, sino también a la planificación de las cuentas públicas provinciales para los próximos cuatro años.
El planteo de la gestión de Figueroa es que la reducción inicial de recursos por la menor carga tributaria se compense con una expansión de la producción, las inversiones y los ingresos provinciales. El objetivo final, según explicó el gobernador, es llegar a 2030 con una economía de mayor escala, menos deuda y capacidad para financiar la infraestructura que requiere el crecimiento de Neuquén.


