Claro está que las diferencias de proceder y opiniones entre Victoria Villarruel y Javier Milei anticipan una ruptura en el oficialismo, que puede generar mayores divisiones y fugas antes de las elecciones del 2027.
En este caso la titular del Senado Nacional ratificó su postura disruptiva en lo político. Vale recordar que anteriormente Villarruel había advertido ante la escena crítica del ámbito laboral y empresario; que “sin empleo nacional y sin producción nacional no hay políticas reales de gobierno”. Luego se dio el resultado en el Senado respecto de los haberes de los jubilados y otras erogaciones, y el proceso desembocó en la calificación de “bruta traidora”.
En otro orden y visto la situación del jefe de gabinete del Ejecutivo, Manuel Adorni, complicado en varios frentes con sus compras inmobiliarias y de otros rubros por sumas muy superiores a las que recibe el funcionario por su actividad en carácter de sueldo, Villarruel saludó a un usuario de “X” por su cumpleaños manifestándole que “¡¡Que tengas una cascada de éxitos este año!!” en clara alusión a la cascada que Adorni se hizo construir en una de sus propiedades.
Y a estos antecedentes la funcionaria de la Cámara Alta destacó en un acto conmemorativo del Papa Francisco, que “Francisco fue, sin dudas, una de las figuras más influyentes de nuestro tiempo y el argentino de mayor proyección universal de nuestra historia contemporánea. Su grandeza no estuvo únicamente en el cargo que ocupó, sino en cómo decidió ejercerlo: con humildad, con coraje y con una cercanía a quienes necesitaban ser escuchados”. Por este contenido algunos observadores refirieron que tenía por destino al presidente Milei por su posición defensiva de Adorni denunciado por por enriquecimiento ilícito.
En el medio cada día surgen novedades de más gastos con sumas importantes en dólares que en teoría el funcionario denunciado no podría asumir, salvo que contara con ingresos no declarados por los que también el rumor “chismoso”, refiriera posibles sobre sueldos.
Tanta es la diferencia entre las máximas autoridades nacionales que Villarruel ante la concurrencia destacada de la familia gubernamental a la basílica de Luján por la misa en el aniversario del fallecimiento del Papa Francisco; concluyó en que allí se encontraba “lo peor de la casta”.
Otro de los conceptos críticos es el que refiriera la posibilidad “de encontrarnos por encima de nuestras diferencias”, ya que “Tal vez esa haya sido, incluso en su despedida, la última enseñanza de Francisco para todos los argentinos: la unidad no exige uniformidad, escuchar al otro no implica renunciar a nuestras convicciones y que la grandeza de una nación se mide también por su capacidad de encontrarse en aquello que la trasciende. Si logramos que ese espíritu de respeto, encuentro y amor por el prójimo sobreviva más allá de ese homenaje, entonces Francisco seguirá acompañando el destino de nuestra patria”.
Palabras que parecen ofrecer predisposición a una mayor cercanía que de parte del presidente claro está también, que no existiría esa posibilidad aunque, sabemos que en política todo es posible y ante una división amenazante de LLA, las partes negocien retomar el camino en común.
Todo dependerá del presidente, la vicepresidenta y de hecho de Karina Milei.


