La sociedad del Neuquén vive tiempos de posibilidades que requieren de visiones adecuadas, para aprovechar la riqueza que hoy y en lo inmediato son atractivas para el mundo.
Pasado cierto tiempo, en el caso de la industria hidrocarburífera y en especial los resultados de la explotación no convencional de gas y petróleo, pueden perder atractivos ya que las posibles nuevas energías sean las reemplazantes.
Ligera definición para citar que el gobernador Rolando Figueroa reiteró que en su gestión se trabaja en función del 2030 aprovechando “un punto de inflexión histórico” para aumentar el desarrollo, la infraestructura y crecimiento sostenido, previendo también crecimiento demográfico y las lógicas demandas.
Recordó que inició su gobierno con una deuda pública de U$S1.800 millones y un gran déficit de infraestructural estimado en U$S4 mil millones por falta de “escuelas, hospitales, plantas de agua, cloacas y las redes de gas que no están hechas”.
No obstante explicó que en este tiempo se redujo dicha deuda en un 48% y se financiaron más de mil millones de dólares en infraestructura. “Estamos ejecutando un récord histórico de obra pública en toda la provincia”.
Se estima que en 2026 el déficit en infraestructura será de U$S2.400 millones, reduciéndose en 2027 a U$S1.450 millones, y en 2028 a U$S500 millones, y “Ya para 2029 pasaremos a tener superávit porque vamos a tener toda la infraestructura que necesitamos con los accesos a Neuquén, las rutas de Vaca Muerta, las rutas del interior, las escuelas, el gas y otras”.
La proyección contempla que en 2030 se logre el equilibrio fiscal, infraestructura consolidada y sin deuda pública estructural. “Queremos llegar a ese año con una provincia transformada, con superávit, con las obras que la gente necesita y con un crecimiento ordenado y sostenible”. Una situación sin los faltantes referidos y sin las deudas que están en proceso de cancelación. Así sí se podrá decir que se ha logrado dicho equilibrio.
Buen ejemplo para demostrar que el “equilibrio fiscal” pregonado desde el gobierno nacional no es real sin que existan números ajustados a un maquillaje montado en grandes restricciones sociales, económicas y toma de deuda exterior sin capacidad de cancelación ni siquiera programada.
Véase la reiterada dependencia financiera para intentar acreditar reservas que no cuentan con el debido respaldo de riqueza y producción genuina.
Figueroa agregó que “En el 2030 Neuquén va a ser otra provincia. Tenemos una provincia con los brazos abiertos, que recibe a personas de distintos lugares del país, y eso nos obliga a prepararnos para dar respuestas”.
En ese sentido, detalló que sólo durante el último año llegaron más de 21 mil nuevos habitantes a la provincia, de los cuales 4 mil son personas en edad escolar. “Eso nos demanda construir nuevas escuelas y ampliar permanentemente la infraestructura educativa. Tenemos que generar las condiciones para que lleguen las inversiones, para que la economía crezca y para que el Estado sea más ágil. Tenemos una oportunidad histórica. Si no aprovechamos estos años para desarrollar la economía mientras el mundo demanda gas y petróleo, esos recursos quedarán bajo tierra como una cosecha no levantada”.
“La clave es invertir bien lo que atraemos con las inversiones privadas, porque eso es lo que va a transformar la provincia”.


