Milei lo llevó a una reunión de máximo nivel político y generó más rumores sobre el reemplazo de Luis Caputo.
Se trató del economista argentino con título emitido en la UBA, Alberto Ades, que reside en Nueva York y que sorpresivamente apareció en una reunión del gabinete nacional, nada menos; en la que Luis Caputo no participó.
Consultado en una entrevista periodística (AM750) Ades dio diversas respuestas entre las que se destacara respecto de Milei que “Siempre que le puedo agregar información, lo hago. Y en los viajes nos hemos juntado a charlar. Creo que ha aplicado algunos conceptos. Tiene una formación económica sólida y opiniones fuertes. Pero siempre ha sido respetuoso de mis opiniones también. No sé si ha tomado decisiones por mis opiniones. Yo siento que mi responsabilidad es darle mi opinión, si lo quiere tomar, lo toma”.
El entrevistado que según la versión mantiene contactos con el presidente Milei desde el inicio de su gestión, negó los rumores de un posible reemplazo del ministro de Economía argentino aludiendo que “Todo lo que salió en los últimos días es mentira”.
Aclaró que vive con sus hijos en cercanía en los EEUU y “Tengo la suerte que no es común que vivan en la misma ciudad que yo. Pero yo tengo la suerte de que vivo en Nueva York, yo estoy muy instalado acá, ellos son americanos y están instalados acá. Para mí sería muy problemático”.
Sobre el modelo económico refirió “Yo lo veo como el plan económico indispensable para el 2023. No había opción: había que hacer un ajuste fiscal, un ajuste monetario muy significativo. Creo que lo hicieron con una valentía y determinación que no vi en los otros equipos económicos potenciales que hubieran asumido”.
“Con el tema del ajuste, el consenso era bajar el déficit un punto y medio. Y luego achicarlo muy gradualmente. Había una mentalidad de gradualismo a la Macri. Estos lo hicieron de un plumazo y limpiaron el Banco Central con los pasivos remunerados. Implementaron un plan valiente, único”.
“Al mismo tiempo, han abierto la economía y la desregulación. Adoptaron una estrategia que había impulsado Macri. Y la desregulación era algo donde estaba Sturzenegger trabajando para Bullrich”.
“Creo que todo eso es necesario y positivo, pero en todos estos procesos de transformación donde la economía se reordena de determinada manera, se despenaliza a algunos sectores muy castigados como la minería y la energía, se generan transformaciones que le pegan a algunos sectores de manera negativa”.
“Hay un riesgo en la transición. Hay que pasar de una economía cerrada con un Estado muy gastador y muy cerrado a una más normal, más integrada al mundo. Y es, como cualquier proceso de transformación, con riesgos para algunos sectores y te podés quedar a mitad de camino”.
Las explicaciones del economista a priori tienden a acompañar la postura del gobierno libertario pero en el final, y faltando poco más de un año de gestión, advierte sobre la posibilidad de que el proceso aborte.
De ocurrir, repetiríamos la historia con otro descalabro total, como el que está advirtiendo la generalización de la crítica más allá de los disimulos por el voto favorable emitido; porque lo dibujen como dibujen, aún los adeptos, reconocen que “la plata no alcanza”, más allá del 15 o el 20 de cada mes.


