Uno de los temas de importancia y obligatoriedad, por lo menos para los mayores de edad que deben tomar conciencia en un abanico perdido de valores culturales y morales; a pesar de que se use el término para demostrar esas condiciones, es el uso del servicio de Internet.
No todo reside en pagarlo y disponer del mismo porque sí. Los contenidos de la web son amplísimos, variados y aunque no lo crean, merecedores de prohibirse, pero por ahora no tienen el debido control.
Esos contenidos a los que niñas y niños no deberían acceder por obvias razones de cuidado para su protección, evitando relacionarse con temas inconvenientes o personas nocivas para su salud en el más amplio sentido.
No hay duda de que el cuidado mayor no sólo depende de los mayores allegados a dichos menores de edad, sino que si el sistema de la web no tiene filtros adecuados, no hay modo de evitar los riesgos que por distintas vías están presentes en lo cotidiano.
Sobre el tema vale comentar que en la Unión Europea siguen trabajando sobre el tema, y pasado este verano 2026, podrían aplicarse medidas restrictivas en el uso de contenidos a través Internet.
La titular de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha informado que se presentará un trabajo sobre Seguridad infantil en Internet, para establecer gradualmente los necesarios controles o limitaciones del caso. Cumplido habrá que ver si resulta procedente trasladar el tema al nivel legislativo regional (UE).
La funcionaria europea explicó que “Del mismo modo que no les damos a nuestros hijos las llaves del coche antes de que tengan el carné de conducir ni les dejamos comprar alcohol hasta que la ley se lo permita, debemos fijar la edad a partir de la cual pueden acceder legalmente a las redes sociales. Nada de pantallas antes de los tres años. Los niños solo deberían acceder a las redes sociales bajo supervisión -de padres, cuidadores o profesores- y durante un tiempo limitado. La infancia es un periodo de desarrollo cerebral extraordinario y delicado”, y de allí la necesidad de ofrecer un “acceso gradual” a las redes sociales y otros contenidos existentes en portales virtuales.
Previamente varios gobiernos de Europa como España, Alemania, Suecia, Portugal, Francia, Polonia o Grecia; ya manifestaron su interés por limitar el acceso referido a menores de 15 años.
Diversas inquietudes que coincidentemente se encuentran ante la imprescindible necesidad de que los Estados nacionales organizasen plataformas con los datos necesarios para que el sistema en general impida el acceso a los menores de edad en cuestión.
Para esto deberán aportar datos personales de menores de edad a la Unión Europea y así, el sistema integral de internet incorpore los antecedentes para intervenir filtrando y limitando accesos a los espacios inconvenientes que son motivo de lo expuesto.
Se agrega una de las tantas opiniones vertidas previamente refiriendo que “La próxima Ley de Equidad Digital tiene que introducir prohibiciones sobre las prácticas más perjudiciales. Cualquier tipo de sistema de verificación de la edad debe respetar la privacidad y los derechos de los jóvenes, incluido el acceso a la información y la libertad de expresión. Esta compleja cuestión es la máxima prioridad en la agenda política”.


