Neuquén Patagonia - República Argentina
Fecha de inicio 28 de abril de 2006

Negar la realidad

Semanas atrás hubo versiones sobre hipotéticas gestiones de integrantes del “círculo rojo” para que Mauricio Macri se prepare como candidato presidencial por el sector.

Grandes empresarios enojados, decepcionados y tal vez desengañados; querrían volver a señalar a quien al parecer podría ser el candidato más adecuado y “confiable” del neoliberalismo.

Macri, no demoró en asomarse a la escena y manifestó una serie de opiniones políticamente adversas, aunque aclaró que su intención era la de apoyar a Milei y de ninguna manera competir afectar su gestión de gobierno.  La cuestión de todos modos, es “ser o no ser”.

Por otra vía Patricia Bullrich se apuró a mostrar sus intereses electorales orientados hacia la capital del país, desafiando como potencial candidata a Jorge Macri que quiere repetir, con respaldo de su primo Mauricio.

Y en estas horas Luis Caputo sale a la vidriera a destacar la gestión de Javier Milei, en contra de su ex jefe, refiriendo que “Con Macri hubo una euforia financiera que le permitió financiar los dos primeros años y el objetivo era noble: tratar de reducir el déficit fiscal con crecimiento. Pero como eso no se materializó, el déficit quedó igual y el financiamiento se terminó”. Pero además aseguró que su actual jefe, Milei, hizo lo contrario, erradicó el “déficit fiscal en el primer mes de mandato y el cuasi-fiscal en 10 meses”. A esta afirmación agregó algo incomprobable citando que ahora “hay euforia por invertir en la economía real y cero euforia en lo financiero”.

Vale recordar lo que Caputo soslayó premeditadamente. Este ministro de Economía fue el ministro del ahora adversario Macri durante su presidencia y en ambas gestiones hicieron exactamente lo mismo ante todo: endeudar al país con el FMI como último recurso tras el fracaso de una administración anti estado, liquidadora de patrimonios, privatizaciones de empresas estales para entregarlas a manos privadas con bajo costo y conseguir a su vez, más dólares de los que tanto se habló y finalmente no se supo dónde fueron invertidos y menos aún, a dónde fueron  a parar más allá de ponerlo en manos de amigos.

Las declaraciones de Luis Caputo evidencian el favoritismo a cambio de su protección por parte del actual gobierno nacional, buscando una continuidad de las partes con los fines exhibidos hasta ahora.

Sólo resta saber qué es lo que ocurrirá hasta fin de 2027 en el marco de una gestión de gobierno caracterizada por un presidente claramente autoritario decidido a mantener ciertas líneas económicas por  una cuestión más ideológica que de buenos resultados.

La crisis es absolutamente real y la vida cotidiana en lo económico para el común denominador se agrava con aumentos de precios en todos los rubros, sin que el ingreso salarial alcance  a compensar dichos incrementos. Las cuentas sociales están en rojo aunque lo nieguen, y las del gobierno igual o peor, aunque sostenidas por el rigor de un yugo inaceptable que sigue atentando contra la diversidad de Derechos; como salud, educación, trabajo y dignidad; amparados por la Constitución Nacional.

De esto Luis Caputo no dijo nada y se limitó a respaldar la campaña electoral de su nuevo jefe.

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