Neuquén Patagonia - República Argentina
Fecha de inicio 28 de abril de 2006

¿Misterio o ilegalidad?

Resulta inaceptable que con el paso del tiempo, el tema del oro despachado al exterior siga siendo un misterio.

Anteriormente desde el BCRA dijeron que no había nada que auditar porque no había contrato alguno sobre el despacho del oro.

Al menos para el común de nominador que la yuga cada vez con más problemas, y en casos, la extrema situación no le da para más sacrificios; el caso es absolutamente irregular por tratarse de un importante patrimonio.

La crisis se agudiza y hasta el ministro de Economía, Caputo, reconoció públicamente aunque sin cumplirlo, que no se podían aplicar más ajustes; mientras que hay una fortuna con destino desconocido. Y no es el único caso que dispone de la riqueza de los argentinos con fines ajenos al bienestar de la sociedad.

Y en el medio del caso del metal precioso están los funcionarios, Milei, Caputo L y Bausili, y por ende el mentado Banco Central, cuyas autoridades deberían estar ante un fiscal y un juez, por sus conductas de rebeldía y negación a la solicitud o indicación del poder Judicial.

Ocurre que el presidente del BCRA, Santiago Bausili, alegó que había que descartar preocupaciones por el destino del oro, porque previamente desde la Auditoría General de la Nación y otras similares no se habían planteado observaciones.

¿Se puede decir que mintió el vocero? Al menos desde la AGN informaron que no pudieron verificar nada ya que “Los contratos de colocación de lingotes de oro con el BIS y/o cualquier otro depositario del exterior … no existen a la fecha ni los había al 31/12/2024”.

Además a fines de diciembre de 2025, autoridades de la Cámara Contencioso Administrativo Federal ordenaron a la del BCRA que cumpla con informar sobre las solicitudes efectuadas respecto del destino de los famosos lingotes por los que tanto Luis Caputo como Santiago Bausili, con respaldo de Javier Milei, aseguraron que estaban bajo custodia segura, pero sin demostrar fehaciente y convincentemente, la razón de la expatriación del metal. Sólo se dijo que estaban puestos a producir cierto interés en lugar de tener el oro guardado en Argentina.

Bausili seguía diciendo que “La información está disponible, está auditada y están los informes de auditoría”; pero no hay quien pueda demostrarlo.

Sí existen registros de 4  transferencias con fechas 18/06/24, 02/07/24, 31/07/24 y 13/08/24) por un total de 1000 lingotes pero se sigue sin saber dónde y en calidad de qué están.

Y para justificar la desconfianza que desde el gobierno critican, se sumó la versión emitida desde el BCRA sobre que protege el caso, la famosa “confidencialidad” que suele aplicarse a ciertos acuerdos de diversa índole, pero siempre protegiendo lo que se niega a la información pública.

Lo concreto es que desde la AGN se denunció, o si prefieren los funcionarios del BCRA, se informó, que desde la entidad financiera se impidió el acceso a los datos que dicha “Auditoría” debe disponer para cumplir con sus obligaciones funcionales ante el Congreso Nacional, velando por la seguridad y la legalidad de los actos del gobierno nacional, más precisamente del Poder Ejecutivo/Ministerio de Economía/Banco Central.

La paradoja es que autoridades del BCRA ofrecieron a los representantes de la AGN, sólo visualizar en pantallas de su sistema, los antecedentes de la movida del oro, sin autorización de registrar de ninguna manera, más allá de la simple memoria visual; dichos antecedentes y por lo tanto, impidiendo realizar la llamada auditoría que revista carácter de obligatoria y fue impedida.

Situación que debió abrir la vía expedita a al justicia sin que el hecho se haya corroborado.

Otro antecedente del bochorno, se indica desde la AGN refiriendo que desde el Banco Central mediante Nota N°1053, el titular de la entidad, Bausili,  reiteró que “la información solicitada posee carácter secreto, encontrándose la misma en expedientes reservados… y prevalece el hecho de “asegurar el control sobre el acceso a la información sensible, su custodia y evitar su reproducción y posterior circulación en entornos no controlados por este BCRA”.

Consecuentemente desde la AGN para deslindar responsabilidades por incumplimiento de funciones, explicaron que “de la lectura armónica de ambas consideraciones, surge que la información solamente se encuentra disponible para su lectura, por lo que solamente podría ser de consideración la mera observación por parte de la AGN, no constituyendo ello un medio hábil y suficiente para respaldar técnicamente, y permitir su consideración como tal, de la evidencia”.

Y si la situación despierta sospechas veamos que desde el BCRA informaron que “Los informes del servicio jurídico del BCRA, respecto de cada contrato, no se han tenido que elaborar ya que, como se informara anteriormente, no hay contratos”. Claro está que más que sospechas deberían estar sonando las alarmas de un Estado al que evidentemente han inhabilitado de manera grosera y sobre ilegal.

No obstante esto que se parece mucho a una novela de misterio, tiene su contrapartida con la versión que en 2024 se emitiera desde la AGN en carácter de “informe”, alegando que tras la aplicación de los “Procedimientos empleados por el BCRA para la administración de reservas internacionales”, fueron auditadas todas las reservas del BCRA incluido el famoso oro que, de todos modos, no sabemos dónde está y si todavía es patrimonio nacional de la Argentina.

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