Lo suben y lo bajan de acuerdo a sus intereses de negocios financieros calificando un estado de situación que a los ojos de un ignorante como yo de los manejos económicos, resulta contradictorio.
¿Cómo es lo del famoso “riesgo país”? Se supone que cuando más deuda tenemos menos confiables somos. Lo personalizo porque además las deudas nos las cargan con aumentos del costo de los servicios y de vida en general, incluyendo las deudas privadas.
Últimamente reducen la carga impositiva de los tenedores de grandes fortunas y aumentan para ese común denominador. Los indigentes, los pobres y los amenazados por condiciones laborales cada vez más riesgosas, cuando no desbaratadas.
¿Qué tan buena es la situación cuando cierran hasta las grandes empresas, tras haber caído 20 o 30000 PYMES en un país cada vez más desequilibrado socialmente? Es el modelo camuflado con libertinaje. Pululan afanos inexplicables; denuncias, investigaciones y falta de pruebas para demostrar lo que llaman simple error involuntario. En el medio, un tipo con su esposa, comprometido por unos U$S900 millones sin demostración y un pendrive.
Cuándo más debés menos confiable sos y menos crédito tenés si no producís. No así para el FMI, el BM y grupos financieros internacionales que miden recursos naturales renovables y no renovables, como garantías, tal el caso de Argentina. Generan guerras inteligentes, asesinatos, destrucción y avanzan en territorios estratégicos por las riquezas y la geopolítica.
Arman una guerra de proyección global, y endeudan a la Argentina con la connivencia de sus gobernantes que repiten lo peor de la historia. Aparecen los amigos de nadie Standard & Poor’s, Moody’s, Fitch Ratings y para los papeles, Morgan Stanley. Ante esto, se puede sospechar como sigue si hacemos memoria.


