Lo que parece una disidencia política puede ser una simple prueba de parte de quien cuenta en su haber, con cambios acomodaticios para integrarse a diversos gobiernos.
Se trata de Patricia Bullrich que ha generado un nuevo escenario de aparente conflicto, pero sin duda, buscando ver más allá de la foto del momento.
Las versiones no son pocas pero las que abundan vendrían del sector que acompaña a la senadora incluyendo la posibilidad de rechazar alguna oferta como supuesto número dos en la potencial boleta que encabezaría Javier Milei en busca de su reelección.
Por lo pronto el martes 22 de septiembre volverá a integrar la mesa política del gobierno nacional, que no incluirá al presidente ni al ministro de Economía viajando a los EEUU. Movida extraña ante la inminencia de la llegada de los integrantes de comitiva del FMI que llega para revisar cuentas y sacar conclusiones sobre la vida económica de su mayor deudor.
Sí estarían Karina Milei, la referida Patricia Bullrich, el criticado Diego Santili y el cada vez más mentiroso Martín Menem haciendo gala de hábil político y desafiando a periodistas, que “siempre buscan un título”.
Otra de las versiones indica que la senadora no descartaría ser la máxima candidata del oficialismo nacional en la Capital Federal contra Jorge Macri; pero a la vez, si a Milei se le sigue cayendo el respaldo de opiniones favorables, sospechadas de falsedad ideológica; aparecer como la candidata a la presidencia de la Nación por la LLA.
Corrillo que hasta ahora no tuvo o no se conoció públicamente, la opinión de la hermana del presidente que se supone no participaría de la idea.
Trascurre el tercer año de gobierno y la situación económica y social no ha cambiado, y eso es parte de la mala influencia que aporta el desempleo, cierre de empresas y la desconfianza que han dejado trascender sectores de la agro ganadería y de la industria que no encuentran, garantías para un futuro igual o similar al que hasta ahora los favoreció.
Lo real es que el ambiente en la intimidad de la LLA se calienta por diversas razones y en estos días, el chisporroteo se produjo entre Bullrich y Santilli por el tema del proyecto de Presupuesto, sobre el las partes dicen y desdicen sobre si sabía la senadora de lo que luego criticó, respecto de recorte en “discapacidad”.
Mientras que otros/as hablan a favor de la candidatura de Javier Milei por la reelección, Patricia Bullrich prioriza la continuidad del modelo sin nombrarlo, alegando que se debe reelegir y fortalecerlo; y “Que sientan que le llegan los efectos de los cambios que se están haciendo”. Uno de los problemas es que de los logros mencionados por Javier Milei y Luis Caputo en materia económica y laboral, no se notan ni sienten en la base de la sociedad donde los mayores efectos son los del empobrecimiento y el ajuste cada vez mayor.
La senadora no parecería que dará marcha atrás y de seguir con su posicionamiento no se debería descartar que la ruptura que hasta ahora esquivó Milei, se haga realidad. De todos modos las partes se necesitan y no es casualidad sino causalidad, que Bullrich confronte con los mayores referentes del triángulo y del círculo presidencial, pero por ahora al menos no lo haga con Javier Milei.
Veremos hasta dónde se deciden abordar los temas en la reunión de este martes, como dijo Santilli, pero algo fue anticipado por Bullrich al señalar que lo del Presupuesto “Lo voy a discutir con Santilli porque no vale decir una cosa que no es. Nosotros tenemos que ser sinceros con nosotros mismos”.
La otra cuota de inquina de Bullrich es para Martín Menem con el recorte presupuestario en el rubro discapacidad como antes se mencionó, a lo que aumentara el desagrado al saberse que el titular de la Cámara de Diputados había iniciado conversaciones con opositores para canalizar diferencias.
Claro está que Patricia Bullrich quiere estar informada de todas las estrategias pero también es evidente, que no todos, le quieren dar toda la información en danza. Se llama interna y encubre lo comentado pero muchas otras variantes devenidas del poder y de las especulaciones que se conjugan de acuerdo a las circunstancias, últimamente muy cambiantes en cuestiones políticas en desmedro de la figura del presidente.
Si Javier Milei fracasa políticamente arrastra a todos los mencionados pero entre ellos, está la senadora que parece estar esperando que eso ocurra para erigirse como alternativa ni tan libertaria ni tan PRO, pero sí neo liberal porque al peronismo no puede volver si es que alguna vez estuvo realmente en sus filas.


