Vivimos ante la escena permanente de una especie de paranoia que de hecho, no tiene razón de ser.
No son ni somos terroristas los que merecemos vivir digna y pacíficamente en un país desbordante de riquezas, transformado en un escenario de pobreza creciente en los diversos aspectos de la vida en sociedad.
Es el que sugiere el mensaje del presidente Javier Milei denunciando una serie de absurdos políticos que evidencian su descontrol a la hora de enfrentar realidades políticas del país.
En esta oportunidad repitiendo su visita a la sede de LN+, atendido por Luis Majul, calificó de manera indiscriminada a docentes, investigadores y estudiantes de “terroristas”, agregando una cuota de calificación habitual a la izquierda como causante de los males propios de su propia gestión.
Preguntado por el periodista indisimuladamente afín, sobre si hay “una conspiración”, rápidamente el presidente negó que lo hubiera y que sólo explicaba lo que pasada (?).
Incluso citó a Antonio Gramsci (fundador del Partido Comunista en la República de Italia) alegando que “La estrategia de Gramsci de tomar los medios de comunicación, la cultura y el Estado pasó a una etapa 2.0, y es que se le meten como estudiantes, como profesores, como investigadores. Eso lo hizo Cristina Fernández de Kirchner. Entonces usted tiene terroristas disfrazados de estudiantes, terroristas disfrazados de periodistas, terroristas disfrazados de profesores, terroristas disfrazados de investigadores.”
Claramente ensimismado en una retórica absurda, Milei reitera expresiones pasados más de dos años y medio de gestión, sin lograr resultados acordes a las responsabilidades de un gobierno nacional, cuya meta, tal su promesa, es la destrucción estatal con todo lo que ello implica. Y al parecer, también el modelo democrático al que burla en forma permanente violando leyes de la Nación y hasta la Constitución.
Lo lamentable es que ante estos y otros abusos verbales desde el poder Público, en el ámbito judicial, no hay disposición para que las denuncias por dichos abusos, prosperen ajustadas a Derecho.


