Neuquén Patagonia - República Argentina
Fecha de inicio 28 de abril de 2006

Decisión ciudadana inapelable

Donald Trump fue derrotado por la gran mayoría de los estadounidenes y respectivos referentes políticos. Le advirtieron que no querían un monarca y ahora el pretendido rey está herido.

Restando 2 años de gobierno de Donald Trump las elecciones anticiparon la ola de cambio que se generó en la sociedad estadounidense, repudiando políticas pro bélicas especialmente con la intervención contra Irán; incremento de costos de vida a partir del precio de los combustibles, y sin duda, sin olvidar las persecuciones y decisiones anti humanitarias del gobierno republicano.

El resultado electoral de los demócratas fue contundente y esclarecedor para quienes siguen creyendo que el poder económico es el que manda. Puede hacerlo por un tiempo pero las mayorías afectadas dan su veredicto para cambiar dicho modelo.

El sector ganador pasará a controlar el Senado y la Cámara de Representantes para demostrarle también Donald Trump, que en Washington, deberán repensar posiciones y asumir esta primera gran derrota, que ha despertado notorias posiciones superadoras con vistas a la renovación presidencial.

La oposición en los EEUU exhibió con el acto electoral que algunos consideran arrasador, que cuentan con diversas personalidades en sus Estados, como para definir un equipo o candidaturas capaces no sólo de ganar el espacio en la Casa Blanca, sino de modificar las relaciones sociales, económicas y políticas en su país.

Tampoco dejaron de lado el otro cambio exigido sin respuestas de Trump, de terminar con las intromisiones armadas que generaron daños humanitarios en terceros países, y de alto costo económico y consecuentemente social en el propio.

Los primeros informes dan cuenta de la importancia de los resultados determinantes de las urnas en Estados como Carolina del Sur, Ohio, Kansas, Iowa, Carolina del Norte y Texas.

Ya han tomado estado público en los EEUU, versiones sobre que los demócratas en estos 2 años, al cambiar  las composiciones de las cámaras, estarán con posibilidades y desde ya algunos/as decididos/as, a iniciar investigaciones relativas a la gestión de Trump pero además, sobre su enriquecimiento personal y familiar.

Se agregan intereses para frenar propuestas del Ejecutivo, decidir sobre posibles nombramientos impulsados por el actual oficialismo, y  de hecho, conocer la real administración de miles de millones de dólares hasta ahora protegida por el secretismo propio de gobiernos extremos, convencidos de una especie de intangibilidad o inviolabilidad de sugestión y eternidad imposible en el poder.

Trump negaba durante las novedades previas que fuera a ser derrotado, llegando a decir que si hubiera figurado en la boleta no hubieran perdido. Resultado electoral que no pudo demostrar ni sostener y por ello, alegó que por obvias razones, aceptaría el resultado determinante que le inspirara prometer “trabajar” con los demócratas ganadores.

Uno de los destacados del sector demócrata, sin perjuicio de los referentes que triunfaron en diversas Estados, incluso en los menos pensados como Texas, Barak Obama dio su parecer al declarar que Esta noche, el pueblo estadounidense envió un mensaje claro: quiere una política que una a las personas en lugar de dividirlas, y líderes que ofrezcan soluciones concretas a los desafíos que enfrentan. Ahora nuestro trabajo es arremangarnos, hacer cambios donde tengamos el poder para hacerlo, evitar más daños y sentar las bases para el futuro”.

Asimismo el presidente de España, Pedro Sánchez, aprovechó los resultados y ante las futuras elecciones en su país, destacó que “La sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen. Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites. Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España. La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal (Partido popular y Vox respectivamente) ya no crece: se desmorona”.

Se esperaban las declaraciones del muy cercano a Donald Trump, benefactor político y económico de Javier Milei; pero hasta el momento de esta nota no se conocían manifestaciones del presidente argentino, que tenía manifiestas esperanzas para con el triunfo de Trump que no se concretó.

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