Sabido es que el presidente de los EEUU suele generar intervenciones en los procesos electorales de países en los que anhela dominar o al menos tener injerencias, con fines determinados como herramienta geopolítica.
En este caso en el proceso electoral en marcha en la República de Brasil, se da que fue el propio presidente Lula da Silva quien le advirtió al estadounidense abstenerse de dichas acciones violatorias de la auto determinación.
Situación que se produce en tiempos del proceso judicial mediante el que se condenara al hijo del expresidente Jair Bolsonaro, Eduardo Bolsonaro, que reside en Texas, por el cargo de “coacción” devenido del pedido de ayuda que éste a Trump por la situación de su padre acusado de golpismo.
Incluso en este marco, Trump había manifestado que Brasil es un país “políticamente difícil” y “desagradable”, precisamente siguiendo la línea del pedido del hijo del expresidente brasileño que cumple prisión efectiva.
Lula da Silva, que fuera invitado a la cumbre del G7 celebrada en Evian, Francia, expuso el tema durante una conferencia de prensa en Ginebra, dejando expuesta las diferencias políticas institucionales existentes por la intencionalidad de Trump. En este sentido dejó en claro que a Trump “Por mí le pueden seguir gustando los Bolsonaro, el padre, el hijo, el nieto, no hay ningún problema. Pero que no se meta en las elecciones de Brasil, porque son problema de Brasil”.

