Neuquén Patagonia - República Argentina
Fecha de inicio 28 de abril de 2006

Argentina demasiado endeudada

Los compromisos asumidos reiteradamente y sin cancelar complican políticamente al dúo Milei/Caputo y económica y funcionalmente a la República Argentina.

La deducción en realidad es la interpretación que permitieron las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, en oportunidad de participar en las reuniones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Tailandia (Bangkok).

Si bien intentó vender el supuesto “interés” en la proyección política de Milei de parte del periodismo, la realidad es que confesó lo que se sospechaba ante reiteradas renovaciones de deudas, que podrían no tener continuidad; complicando incluso el futuro inmediato de la administración libertaria.

Por ello, y en esta oportunidad soslayando la oferta de los EEUU, Caputo anticipó la posibilidad de echar mano al swap con China si se complica la cancelación de bonos en dólares en el presente ejercicio. Curioso anuncio a días de que Milei dijera que le salen dólares por las orejas.

Puntualmente dijo que para “el caso de que la refinanciación de Bonares no sea posible” se procederá a “usar el swap de China”.

Operación respaldada por el renovado acuerdo por 5 años del pasado mes de agosto en función de unos u$s19.000 millones con el Banco Popular más el arrastre de otros u$s5.000 millones ya utilizados.

Parece que superaron los prejuicios por el comunismo a la hora de pedir ayuda a la República Popular, que tuvo respuesta oportuna y salvadora, porque la idea en ese mes era tomar deuda licitación internacional mediante. Al parecer el mercado no habría estado muy dispuesto a otorgar más crédito a un país híper endeudado que además, no logra cancelar adecuadamente los variados vencimientos, “roleando” o “pateando pagos para más adelante” como  suelen traducir también en el mercado interno de nuestro país.

Por entonces el ministro de Economía habría argumentado que el costo financiero estaba muy alto y ya tenían demasiados compromisos a futuro. Los que hoy siguen estando a pesar de que se habla de “conducta fiscal” según Georgieva, y de “déficit cero” desde el gobierno de Argentina.

Ni una ni otra, ya que la conducta fiscal es la aceptación de la Casa Rosada al apriete del FMI sin atender el costo social; mientras que  el “déficit cero” está sostenido por renovados endeudamientos que no se contabilizan en el DEBE, en base a una administración sui generis parecida al “Derecho creativo”, del extinto juez Bonadío, que acomodaba la pretendida ciencia social en casos discutida como tal, por falta de calidad o componente científico.

Desde Tailandia, Luis Caputo también se encargó de difundir las opiniones favorables de Kristalina Georgieva y del titular del BM, Ajay Banga, que expresaron su satisfacción por la política económica, aunque la titular del FMI, de inmediato, insistió en que Argentina debe adecuarse a un ajuste mucho más riguroso y de mayor alcance.

Se agregan datos domésticos con suba de la inflación y el riesgo país que no da tregua y vuelve al nivel de los 600 puntos básicos; complicando el acceso a financiamiento internacional administradores, encarecen cada vez más el costo de un dinero que no deja más efectos que nuevas deudas, en un país rico, pero que padece de una inadecuada administración, con la industria a la baja y aumento de diversas dependencias.

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