La rareza del sistema judicial sumó otra sospecha del gobierno nacional.
En simultáneo activaban acciones judiciales contra personas opositoras; pero el caso $LIBRA era desestimado por el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 8. Previo el fiscal federal Eduardo Taiano. Resultado, sobreseimiento de Javier y Karina Milei y cierre del expediente.
Pero cuidado, la sentencia no alcanza a las diversas presentaciones judiciales basadas en los efectos del caso $LIBRA. El presidente tras conocerse el fallo sobre el manejo cripto moneda promocionado por él mismo, pidió que diversos periodistas opinantes en el caso: sean quemados en la hoguera.
Amenaza para quienes opinen en contra de la gestión libertaria, de parte del jefe de las fuerzas armadas de la Nación. El caso $LIBRA no se hizo lugar a los reclamos de los querellantes. ¿Si no reclaman los afectados quiénes lo harían? Nadie, porque el que reclame debe tener pruebas. Las que en este todo fue desestimado por los jueces Mariano Llorens y Pablo Bertuzzi, conocidos amigos de algún presidente neoliberal.
Si de un lado dicen me estafaron y del otro les niegan el Derecho de querellar, algo no funcionó. Además el juez dijo que “la mera publicación de un mensaje en una cuenta personal, aun cuando aluda a una iniciativa privada, no permite tener por configurada la conducta típica si no se identifica una operación estatal concreta ni se acredita una intervención funcional dirigida a condicionarla en beneficio propio o ajeno”.
No es una cuenta personal es la del presidente de la Nación y su intervención generó inversiones inmediatas de los que luego, se quedaron sin un centavo por vaciamiento de la cuenta. Son los querellantes desestimados en el juicio. Así nunca habría culpables.
El fiscal y el juez no tuvieron presente a los operadores del negocio, propios y foráneos, que fueron parte de la puesta en escena agregándose el “tuit” promocional que parece que en el juzgado nadie leyó.


