Neuquén Patagonia - República Argentina
Fecha de inicio 28 de abril de 2006

Vehemencia irracional u odio crónico

El clima institucional entre Argentina y Brasil está tenso por responsabilidad de Milei.

Las relaciones con la República Federativa del Brasil están en una especie de cuerda floja por los ataques y desafíos del presidente Javier Milei contra el mandatario nacional Luiz Inácio Lula da Silva. En este caso cuesta decir “su par” y por ello se opta por lo de mandatario.

Tras la decisión del presidente del Brasil de retirar el embajador en la República Argentina; el canciller Quirno, se apuró a decir que de ninguna manera se pondrían en riesgo las relaciones entre ambas naciones, por cuestiones de diferencias políticas.

Claramente lo suyo fue un intento para quitarle importancia a la gravedad inocultable de lo provocado por Milei, pero del otro lado le mostraron cómo se mantienen o no dichas relaciones.

Y ahora se produce otra situación que ratifica la mala intención y la agresión política personalizada de Milei hacia da Silva.

Ocurrió que el congresista Carlos Giménez de los EEUU y de hecho alineado con las petulancias y las discriminaciones de Donald Trump, acusó a Lula de “corrupto”, “criminal” que “destruyó” al Brasil y de ser quien “habilita todas las dictaduras comunistas del hemisferio”.

Expresiones que Milei compartió en la red social, agregando de igual modo la otra expresión del congresista refiriendo que “El odio y el desprecio con el que se expresa el delincuente Lula da Silva de #Brazil hacia NUESTRO Secretario de Estado @marcorubio proviene directamente de sus jefes en la dictadura castrocomunista. Los brasileños se merecen mucho más que este puerco”.

Antes, el Canciller brasileño solicitaba a Milei que termine con los ataques a través de “Ofensas muy graves”. Incluso este canciller, Mauro Vieira, había advertido que la “situación bilateral entre Brasil y Argentina llegó al punto que está administrada por encargados de negocios debido a las agresiones no solo a personas por parte del presidente argentino sino a Brasil, a las instituciones brasileñas, a los poderes y al responsable de la Corte que tuvo un papel fundamental para parar un golpe militar y castigar a los culpables”.

Aclaró también “Y no lo hizo el presidente Milei una vez sino en varias ocasiones en menos de una semana, la primera de todas en la convención del Partido Liberal. Un hecho sorprendente para brasileños y argentinos las imágenes de ese acto, esa actitud del presidente argentino con palabras graves; algo asombroso que luego repitió otras veces”.

Antecedentes que dejan en suspenso las muy buenas relaciones de otros tiempos reducidas a los aspectos comerciales con un encargado sobre el tema.

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