Neuquén Patagonia - República Argentina
Fecha de inicio 28 de abril de 2006

Algo más que tensión personal

Las manifestaciones ofensivas del presidente Javier Milei contra su par del Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, activaron respuestas y nuevas alarmas institucionales.

El hecho motivó que el canciller argentino, Pablo Quirno, se apresurara a decir que “No hay chance de romper las relaciones”, pero vale preguntarse qué piensan las autoridades del gobierno del principal socio comercial de Argentina, con un movimiento estimado en u$s31.195 millones.

Al menos en 2025 Argentina le vendió productos al Brasil por U$S12.771 millones e importó desde ese país por U$S18.424 

Por lo pronto Lula se preguntó irónicamente ¿Quién es ese tipo? a modo de respuesta, y el vicepresidente del Brasil, Geraldo Alckmin, consideró que Milei “Perjudica a la Argentina. Es lamentable, ¿no?, que el presidente de un país vecino, amigo, que incluso forma parte del Mercosur, perjudique a su propio país“.

Quirno justificó, obviamente, desde la formalidad de su cargo, que no existen razones para la ruptura de relaciones entre ambos países; pero ocurre que lo de Milei ha sido una reiteración innecesaria y provocativa, que esta vez expresó estando en Brasil, apoyando públicamente a Flávio Bolsonaro candidato opositor por la derecha, hijo de quien fuera calificado como golpista, que hoy cumple sentencia judicial en prisión.

Incluso Quirno alegó que la situación se limitaba a las diferencias políticas e ideológica entre los presidentes como recurso para atemperar las posibles consecuencias, prometiendo la vigencia de las relaciones comerciales y diplomáticas.

 En cuanto a esta situación el diputado nacional (ex Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Argentina), Jorge Taiana, dio a conocer un proyecto de repudio por las declaraciones de Javier Milei contra da Silva y contra el ministro del Supremo Tribunal Federal de Brasil, Alexandre de Moraes.

De hecho se esperaban más decisiones del gobierno del Brasil pero al parecer, por ahora priva la sintética pregunta de Lula en cuanto a quién era la persona que lo había descalificado de manera casi extrema por su condición política.

Compartir este artículo: