Neuquén Patagonia - República Argentina
Fecha de inicio 28 de abril de 2006

No es un amigo

La influencia de la comentada inteligencia artificial puede provocar desvíos en la conducta humana. No es una simple ayuda sino un riesgo.

No se trata de negar el conocimiento sobre el tema pero sí ponerle luces de advertencia al límite de la confusión humana. Se sabe que la IA es muy utilizada por personas jóvenes y de hecho menores de edad, que abrazan ese misterio de la voz que responde a todas sus preguntas, generando una interpretación superficial de la realidad y sus componentes.

Deben saber que no es una persona la que habla y sí un sistema de audio usando términos acumulados de las consultas, y ordenados por el sistema para parecer una respuesta basada en el conocimiento y el razonamiento.

Contenidos del ChatGPT y otros recursos, absorbidos por personas que en gran parte no están preparadas para diferenciar las respuestas elaboradas con versiones que recibe el sistema para su uso.

La cuestión íntima de los usuarios está bajo la influencia de estas versiones, que se aprovechan de las inexperiencias de vida en ciertos sectores.

De los más jóvenes especialmente sembrando conocimientos de dudosa veracidad o peor interpretación, dejando un estado de satisfacción crédula en quiénes reciben los comentarios.

Así puede construirse o fortalecerse el sentido facilista del razonamiento, la pérdida del conocimiento real y el poder de discernir más allá de los libretos virtuales. Veamos los casos de la emocionalidad humana que recibe respuestas genéricas que no deben aplicarse de manera indiscriminada.

Ejemplo para recapacitar y retomar las relaciones humanas, de persona a persona y en cada caso, un intercambio en el que en lo posible siempre haya una de las partes con mayor conocimiento y racionalidad para evitar engaños, confusiones y efectos negativamente peligrosos hasta para la vida humana.

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