No se trata del Proyecto de Presupuesto 2027 el que enviara el Poder Ejecutivo Nacional al Poder Legislativo, sino un “avance” de lo que se supone es el paso previo al proyecto y posterior norma legal.
Lo curioso es que en esta oportunidad el contenido de corte económico para la habitual administración, no establece pautas relacionadas con dicha gestión con vistas al 2027.
No figuran datos o estimaciones al menos sobre el caballito de batalla de Milei/Caputo/INDEC que significa el registro inflacionario. Ni ellos al parecer, se animan a referir un aproximado siquiera, dando lugar a sospechas de un período con variantes rompiendo las barreras actuales con las que diseñan cada mes el resultado de la economía, consumos, ingresos y desfasajes reales.
Tampoco citan el otro signo que constituye según dicen el freno o control inflacionario, que por estos días nos muestra la escapada superando los $1500 por dólar. Y ni siquiera incluyen datos sobre inversiones estatales, que de por sí estos años fueron mermando para juntar plata en función de las deudas con el FMI y otros centros financieros.
Este “avance” no informa sobre las necesarias inversiones del Estado, no habla de niveles de consumo de una sociedad muy castigada en sus ingresos económicos, agravado esto con altos costos de tarifas para beneficio de grupos económicos concesionarios, demandantes de más y más ganancias.
Para ello hay consideraciones pero para el trabajador en general la cosa es negativa, condicionada, y sentenciada al sacrificio para beneficio de estos sectores y de los acreedores por deudas generadas por los gobiernos neoliberales.
El gobierno libertario está más y más introvertido entre las falsedades difundidas y los ocultamientos; de la mano de una libertad condicionada por la dictadura económica, que van a profundizar.
Nada cambia, se empeora y todos sin excepciones son Milei, actuando contra la dignidad del pueblo y el patrimonio argentino.


