“No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia“.
Conclusión final del discurso/informe de Manuel Adorni que indica que el/los procesos están en desarrollo y lo dicho, está al marge del/los expedientes; y como suelen decir los abogados, “lo que no está en el expdiente no existe”. Habrá que esperar a ver que aparace o no se incuye en dichos antecedentes.
La presentación del jefe de Gabinete de Milei en el Congreslo Nacional, dejó indelebles recuerdos de la degradación política imperante, de la impunidad sostenida con alfileres y poder económico, y sin duda alguna, de la debilidad institucional generada por sus principales integrantes.
Manuel Adorni entre largo discurso inicial innecesario, y exposiciones sujetas a normas existentes, expresó un sinfín de palabras y no dijo nada que reconociera la verdad imperante.
Ni sobre la crisis económica y social, ni sobre la destrozo del Estado, ni sobre la degradación productiva y laboral estatal y privada; y menos aún, sobre su situación notoriamente comprometida con negocios a base de capitales hasta ahora, sin sustento funcional ni legal.
Semejante puesta en escena a contra mano de la jerarquía de un gobierno nacional, que tuvo la coronación del presidente Javier Milei insultando nuevamente a legisladores y periodistas. No se entiende ni siquiera asumiendo el conocimiento de este tipo de conductas que ofenden seriamente de manera inmerecida y menos si son expresadas desde la máxima investidura de la Nación. Institución que parece haber desaparecido.


