Mientras que las acciones bélicas, indisimuladamente violentas contra Irán parecen entretener a Trump y a Netanyahu, la convulsión en el Medio Oriente crece y comienza a contagiar a las bolsas del mundo, especialmente a la de los EEUU, en la que el temor es indisimulable.
La guerra es horror y provoca desequilibrios que en este caso, pueden complicar económicamente otras regiones.
Todos los países involucrados con los intereses de las partes directamente involucradas, pueden recibir impactos que esperemos no vayan más allá de lo comercial. Este comentario no es figurado y para demostrarlo recordemos los ataques a las instituciones judías en la capital del país durante el gobierno de Menem con sus relaciones carnales con los EEUU.
Hoy el compromiso es igual o tal vez mayor por el adicional derechista provocador ante el mundo que identifica a Trump y a Milei.
En simultáneo el ministro Luis Caputo participó del 49º Aniversario de Fundación Mediterránea, centro muy importante de los pensadores del neoliberalismo, con sede en Córdoba. Allí el funcionario que participó en los dos últimos endeudamientos de los argentinos con el FMI y otras entidades buitres; destacó el rol de Milei refiriendo que “esta es la primera vez que tenemos un presidente con la vocación política para que haya orden macroeconómico” que considera “el mejor escudo” ante la guerra contra Irán.
Situación que citó por la relación de Argentina con los EEUU e Israel, “estar del lado correcto”. Argentina fue un país que se destacó por la independencia política y la neutralidad para garantizar la paz ante situaciones bélicas.
Ya no lo es.
Y en el espacio ideal prometió lo que el país no tiene y apeló al RIGI que por ahora, no atrajo los inversores prometidos, tal vez por lo errático del gobierno libertario, nada menos, que en lo económico. Incapaz de pagar con recurso genuino y aumento constante del endeudamiento.
Rematando dijo para que “crezca el ingreso tributario tiene que crecer con crédito”.
Sugerencia: para el éxito recaudador debe haber producción, nueva riqueza, consumo y capacidad de oferta competitiva. Sin estos rubros es sólo deuda y así estamos.
Hoy no los tenemos.


