La crisis es real aunque la nieguen con ejemplos absurdos y datos tergiversados para confundir al común denominador, como la cita de una inflación del 17000 %. Por un lado los bancos, cuidado con esto gobernantes, hacen públicas pérdidas millonarias por mora en créditos y tarjetas de crédito; que terminan siendo prenda de negociación para recibir compensaciones del odiado Estado con un salvataje al revés.
La crisis es real y así la evidencian la pérdida de cientos de miles de puestos de trabajo y cierres de PYMES.
La crisis es real y de paso algunos la aprovechan con fines benéficos para sus arcas. Mientras que aumentan las quejas por incapacidad de pago del medio aguinaldo, sin olvidar los casos de sueldos atrasados en este semestre de inexistente crecimiento económico.
No obstante el negocio está al salto por un bizcocho y así lo demuestran desde algunas entidades financieras (bancos) con oferta crediticia para que algunos empleadores puedan pagar dicho sueldo anual complementario, correspondiente al segundo semestre de 2025.
La crisis existe y el sufrimiento se multiplica, mientras que el gobierno nacional pergeña reformas (todavía escondidas para evitar reacciones ante sus contenidos que no serían tan benignos) que en el caso laboral, puede convertirse en un factor de alto grado de conflcitividad.


