John Roberts, en su condición de titular de la máximo autoridad judicial de los EEUU, consideró que el titular del poder Ejecutivo abuso de un “poder extraordinario al imponer unilateralmente aranceles de cantidad, duración y alcance ilimitados”.
La Corte Suprema de Justicia de Norteamérica, le puso fin a los aranceles aplicados por Donald Trump a las importaciones, en base a la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional; y no se descarta que además, el gobierno de ese país, deba reintegrar los considerados cobros indebidos.
El mandatario republicano calificó la sentencia de “profundamente decepcionante”, afirmando que los 6 jueces de la votación adversa al arancelamiento abusivo; “Están en contra de todo lo que hace a Estados Unidos fuerte, saludable y grande otra vez. Además, son, francamente, una vergüenza para nuestra nación”. Por el contrario, sobre los votos favorables que no alcanzaron la mayoría, destacó “Quiero agradecer y felicitar a los jueces Thomas, Alito y Kavanaugh por su fortaleza, sabiduría y amor por nuestro país, que en este momento está muy orgulloso de esos jueces”.
De hecho miles de comerciantes ya manifestaron este reclamo, mientras que los gobiernos de Canadá y México opinaron sobre la decisión judicial.
El gobierno canadiense valoró el cambio dispuesto por la Corte de los EEUU, y de allí que el ministro a cargo del intercambio comercial con su vecino del Sur, Dominic LeBlanc, consideró que “la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos refuerza la posición de Canadá de que los aranceles de la IEEPA impuestos por Estados Unidos son injustificados”.
La mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum, optó por destacar las características comerciales entre ambos países refiriendo que “Más allá de una política particular de mayor proteccionismo es muy relevante para ambos países mantener el acuerdo comercial”.
El resto de los países que también recibieron el golpe a sus exportaciones no ocultarán su coincidencia con la decisión de los 6 jueces que respaldaron la medida contra 3 que pretendían la continuidad del sistema por el que, observadores estadounidenses, reconocen el efecto favorable para los consumidores.
Además, las autoridades de la Cámara de Comercio de Estados Unidos festejó la sentencia asegurando que fue “una buena noticia para las empresas y los consumidores”.
Con similar criterio una asociación de pequeñas empresas hizo saber que “La Administración presentó estos aranceles como una medida de fuerza. Lo que nuestros miembros experimentaron fue un caos. Las tasas subieron de la noche a la mañana. No hubo una transición gradual. No hubo margen de planificación. El alto tribunal acaba de recordar a todos que los poderes de emergencia no son un cheque en blanco. Ahora la atención debe centrarse en reembolsar a las empresas que fueron efectivamente gravadas en un marco ilegal”.
No obstante Trump, fiel a sus bravuconadas, anticipó que agregará un arancel del 10 % para todas las importaciones para compensar la eventual baja ordenada por la Corte. Medida que el presidente buscará respaldar con otras leyes para evitar la pérdida de millonarios ingresos para su administración.


