Otro aniversario de una de las peores situaciones devenidas de un golpe de Estado, violatorio de los preceptos constitucionales en la República Argentina.
Pasaron 50 años y todavía Mauricio Macri, Javier Milei y Victoria Villarruel, y algunos faltos de inteligencia con excesiva picardía y cinismo; niegan los Derechos Humanos, alegando que son “curros políticos”.
No criticar y justificar la tortura, la violación, el asesinato, las desapariciones de personas y la negación de la Constitución Nacional, son ejemplos repudiables. Hechos con ensayo previo en el ’75 con la Triple A de López Rega abusando del gobierno soberano.
Pasaron 50 años y todavía la impunidad protege algunos colaboradores de los dictadores, verdugos, golpistas y asesinos cuyos actos, ameritan el sostenimiento y reclamo de esa memoria que han intentado borrar.
Recordemos antecedentes de empresarios, que han colaborado con los dictadores en los procesos de los peores momentos de nuestra historia.
Traigo a colación el bombardeo a la Plaza de Mayo; agrego otros golpes de Estado y destaco el inicio del mayor horror que padecimos, argentinos y argentinas, a partir del 24 de marzo de 1976. Resistencia cívica desde el Estado de Derecho, repudio a la violencia y persistencia de la memoria para repetir hasta el último suspiro, “Nunca más”. Y sin que nada desvíe el espíritu de los juicios por esos delitos de lesa humanidad.
Que no haya tras 50 años, cómplices y promotores del exterminio que dejó “heridas que no cierran y sangran todavía”. Original de José Canet 1947, en la letra de lo que fuera el tango llamado “Tarde”.
Texto aplicable para el “Nunca más”, a los golpes de Estado, dictaduras, persecuciones y exterminios de personas. Por la Democracia, los Derechos Humanos y la dignidad que nos quitan abusando del poder del Estado, que contradictoriamente niegan y esquilman nuevamente.


