Millones de personas se movilizaron, por tercera vez y en mayor cantidad; en los EEUU, repudiando el accionar del presidente Donald Trump, exigiendo la finalización de la guerra contra Irán.
Las versiones periodísticas dan cuenta de las movilizaciones estimadas en más de 3200 en el territorio nacional, incluyendo la ciudad de Nueva York, del repudio a la gestión del presidente al que lo califican de monarca.
El lema que identificó a los demandantes fue “No Kings” (Sin Reyes); coincidiendo en el repudio a la modalidad gubernamental, a las persecuciones a inmigrantes y especialmente a las acciones belicistas. En coincidencia con la movida multitudinaria hubo otras manifestaciones en Europa, especialmente en las ciudades de Madrid, Roma y Ámsterdam.
Aun así el presidente estadounidense anticipó que se pergeñaba una avanzada terrestre con tropas militares para invadir tierra iraní. Dicha versión fue también denunciada por autoridades del país asediado por los EEUU e Israel.
Las críticas también incluyeron temas relacionados con el abuso de decretos presidenciales, condicionamientos al servicio de Justicia, incremento desmesurado armamentístico militar, desconocimiento del cambio climático y hostilidades públicas mediante políticas adversas a la diversidad.
El informe sobre lo producido incluye la queja por la degradación institucional mediando políticas anti sociales y reiterando el rechazo al expansionismo belicista. Aspectos que además son ratificados por sectores de la oposición al gobierno de Donald Trump y su desempeño personal en dicha gestión al que consideran abusivo de amplio espectro.


