Trabajadores de FATE acompañados por representantes sindicales, organizaciones sociales y activistas fueron violentamente reprimidos por efectos policiales de la CABA y de la Federal, primero en inmediaciones de la Secretaría de Trabajo, y luego prácticamente perseguidos cual “caza” por calles aledañas por efectivos motorizados.
No faltaron los camiones hidrantes con su clásica acción de chorros de agua de gran poder, y las agresiones policiales se vieron contra personas ubicadas en las veredas. Este tema fue comentado por el dirigente del Polo Obrero, Eduardo Belliboni que claramente dijo “Me cagaron a palos. Me dijeron que sí se podía marchar por acá, nos encerraron y nos golpearon. No estábamos en el Metrobús ni nada, nos autorizaron a venir acá y de repente largó la represión. Hay heridos y detenidos, una barbaridad”.
En la jornada finalizaba el plazo de conciliación obligatoria esperándose definiciones sobre ampliación de la medida de acción directa, o retomar el diálogo en busca de la nueva negociación. Desde el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino, habían convocado a un paro de 24 horas en solidaridad con los trabajadores de FATE.


