Tras el ataque conjunto de los EEUU e Israel contra el gobierno iraní, causando a priori más de 140 muertes en un escuela con varios bombardeos; trascendieron diversas versiones entre las que se destacara el asesinato del líder del ayatolá Alí Jameneí. Encuestas indican que gran parte de la población estadounidense está en contra del ataque perpetrado por Trump y autoridades militares.
La situación generó escenarios de convulsión y enfrentamientos durante marchas callejeras en diversos países.: mientras que desde la ONU se exigió el cese de la violencia bélica,. Antes se conocieron críticas al presidente Donald Trump en su propio país, ante la falta de consulta al Congreso sobre el ataque a Irán, que ya se manifestara adverso tras el ataque e invasión en Venezuela para capturar a Nicolás Maduro y su esposa, se supone, actualmente detenidos en los EEUU.
Trump informó que hubo diálogo con líderes iraníes, cuyos jefes en un número mayor de 40 habrían muerto por los ataques. El mandatario estadounidense dijo que “Ellos quieren hablar, y yo he aceptado hablar, así que hablaré con ellos. Deberían haber aceptado antes algo que era muy práctico y fácil de hacer. Esperaron demasiado”.
Antes, se desarrollaron varias reuniones con el fin de acordar condiciones de las partes; pero en simultáneo Trump y Netanyahu decidieron atacar tierra iraní por razones que en principio referían el derrocamiento del gobierno imperante por décadas; pero además, como queda demostrado, nuevamente las existencias de petróleo son gran parte de la razón de las acciones armadas. La zona es un importante proveedor de petróleo a China y allí, estaría la otra razón con la que Trump, busca condicionar al gobierno de Xi.
En simultaneo desde irán hubo respuestas de igual tenor con ataques a bases estadounidenses instaladas en Al Salem en Kuwait, Al Dhafra en Emiratos Árabes Unidos, Al Udeid en Qatar y contra la quinta base de los EEUU en Bahréin. Los ataques fueron acompañados con información a la prensa desde el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, refiriendo que “Cualquier base en toda la región que ayude a Israel será nuestro objetivo“. Entre otros informes el gobierno iraní confirmó haber impactado con 4 misiles al porta aviones
En líneas generales desde algunos gobiernos de la UE manifestaron preocupación por los efectos de la guerra “encubierta” desatada por EEUU/Israel aunque no manifestaron desafío alguno al presidente Trump. Desde la conducción de dicha organización europea consideraron que los países del Oriente Medio “tiene mucho que perder” por el conflicto desatado por la avanzada encabezada por Trump y apoyada por Netanyahu.
Kaja Kallas, titular de la diplomacia europea, mantuvo un encuentro con los ministros de Exteriores del bloque, destacando “Hacemos un llamamiento a la máxima moderación, a la protección de los civiles y al pleno respeto del derecho internacional, incluidos los principios de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional humanitario. Oriente Medio tiene mucho que perder con cualquier guerra prolongada. Los ataques de Irán y la violación de la soberanía de varios países de la región son inexcusables” agregando que deberían “abstenerse de llevar a cabo ataques militares indiscriminados” en referencia a la respuesta de Irán.
Asimismo advirtió que “Los acontecimientos que se están desarrollando en Irán no deben conducir a una escalada que pueda amenazar a Oriente Medio, Europa y otras regiones, con consecuencias imprevisibles, también en el ámbito económico. Debe evitarse la interrupción de vías navegables críticas, como el estrecho de Ormuz”.
Versión que en nombre de la paz, debería también dirigir a los presidentes de los EEUU y de Israel, asociados en este ataque cuyos fines, como en otros países, fueron y van más allá de las cuestiones políticas internas que, a pesar del disgusto, deberían abordar desde la diplomacia y no con el recurso armado que genera terror, muertes y destrucción. Este último rubro, suele ser utilizado por los EEUU para intervenir con el gran negocio de las reconstrucciones, a los destrozos provocados por sus propias fuerzas.

