Otro de los sectores que se ve y siente postergado por las políticas impuestas desde el Poder Ejecutivo Nacional , es el de las Pymes Argentinos (IPA) reaccionaron tras los dichos del mandatario que una vez más, ataca a parte del sector productivo que más oferta laboral provee.
El presidente haciendo uso de su estilo considerado arrogante e injusto, descalificó a estos empresarios que su vez, en representación de sus pares del país, dijeron “nosotros no somos privilegiados ni prebendarios. Somos quienes invertimos, producimos y generamos empleo todos los días en un país que históricamente fue inestable”.
En ese marco reclamaron reducción de impuestos, más y mejores créditos para mantener las relaciones laborales y la necesaria producción del sector; advirtiendo “nos preocupa profundamente que se instale la idea de que la industria nacional es sinónimo de corrupción o privilegio. No sólo es injusta, sino peligrosa” la expresión presidencial.
Los empresarios refieren que “Competimos pagando energía cara durante años. Pagamos impuestos nacionales, provinciales y municipales acumulados. Enfrentamos tasas de financiamiento que en muchos momentos fueron impagables. Y sostenemos empleo formal aun en crisis profundas. No somos parte de ningún ‘zoológico’. Somos el 70% del empleo privado formal del país”.
En cuanto a la modalidad importadora que está afectando a distintos rubros de fabricación nacional aclararon que “La apertura comercial puede ser positiva si es gradual y equilibrada”, pero si no se reordena el sistema fiscal, laboral y financiero ante el mundo, “lo que ocurre no es competencia: es desplazamiento productivo”.
Reiterando estos conceptos advierten que el actual proceso económico, financiero y comercial producirá mayor cantidad de cierres de plantas industriales.
Además citaron que “nos preocupa la señal institucional que implica señalar públicamente a sectores industriales como responsables morales del atraso”, cuando el riesgo de invertir demanda seguridad y no ser agraviados.
En otro orden consideran que “Si la energía será el nuevo motor industrial, que también lo sea para las pymes. Si habrá incentivos para grandes inversiones, que no dejen afuera al entramado productivo que ya existe”.
Reforzando lo expuesto agregaron que “La discusión no es industria sí o industria no. La discusión es cómo cuidamos el empleo argentino mientras modernizamos la economía. Porque cuando una pyme cierra, no se pierde solo una empresa: se pierde comunidad, proveedores, empleo y arraigo local. Queremos ser parte del futuro productivo. Pero no podemos aceptar que se nos coloque como enemigos del progreso”.


