Y cuando el río suena agua trae, palabras más o menos indica el dicho popular cuando aparecen algunas evidencias. No se trata de algo factible sino del postergado intento referido en tiempos de campaña mileista, cuando nadie imaginaba el riesgo de una civilidad confundida y crédula de fantasías.
El personaje que fue creciendo cada vez más violento, hoy vuelve a ser motivo de otra variante nada agraciada, pues se vuelve a hablar de liberar los genocidas presos. Claro que el silencio en el tiempo se encargó gracias a diversas complicidades; de que muy pocos se enteren de que la mayoría está en su casa, favorecidos con la salida de la cárcel común en la que debieron estar por responsables de delitos de lesa humanidad.
Los pocos que están en espacios de detención cuentan con comodidades impensadas para millones de argentinos. Aislados del resto de los presos cuentan hasta con gimnasios, sala de Tv y otras comodidades.
Ya hubo algunos intentos y en este tiempo la versión va tomando estado público, hasta comentarse que hay más que intenciones de liberar a los golpistas, asesinos o torturadores, pero ya no con una detención domiciliaria sino pretendiendo el indulto presidencial.
El chisme agrega que tras 50 años del golpe de Estado nefasto, el indulto podría prosperar el 24 de marzo próximo, cometiendo otra atrocidad con el tradicional desafío y la provocación desde el máximo poder de la Nación.
Esperemos que no sea más que otra inquietud que no encuentre asidero entre quienes tienen cierta cuota de poder para imponer hasta lo aberrante. De todos modos no habría que descartar que el tema fuera difundido para disimular o tapar gran parte de la realidad crítica en lo económico y social. No hay duda de que los procesos de cierres de empresas están sumando tensión por el aumento de las necesidades insatisfechas cuya proyección es de alto riesgo.
De prosperar la versión se produciría la violación del contrato social reflotado tras el fin de la dictadura cívico militar, con el retorno al sistema democrático que este indulto referido, violaría diversas normas vigentes en nuestro país y en el mundo.


