El oficialismo nacional que no logra ocultar sus desórdenes de administración y la incapacidad para recuperar equilibrios en las reservas, o en el manejo de las deudas que de hecho son impagables, previamente ganó las elecciones legislativas y luego logró transformar el mapa en las cámaras del Congreso Nacional. Producto del voto obtenido.
En simultáneo termina un año colmado de alarmas sociales con cierre numeroso de empresas, bajas de puestos de trabajo sin reponer, dinero insuficiente para el consumo básico, tarifas costosas y un clima adverso que contradice resultados previos con ventaja a Milei y equipo, en el inicio del tercer año de gestión. Argentina dependiente de los EEUU es una alarma que millones no ven o no les importa, creyendo que no les tocará el coletazo al devolver favores. Trump que no deja cuentas acreedoras sin ejecutar. Apela a la fuerza armada para presionar con lo impropio de la Democracia que entiende debe ser controlada y dominada donde sea.
Trump no acepta fronteras y sus abusos así lo demostraron. Eso preocupa pero más complica lo que vaya a lograr de la Argentina, aprovechando la adhesión del presidente Milei, contrariando en caso, a la gran mayoría de los países del mundo. Por esto y mucho más es urgente la toma de conciencia de parte de la sociedad; sobre la gravedad del proceso que vivimos sin defensa y con sumisión para evitar golpes de mayor efecto. Javier Milei y Luis Caputo profundizaron lo provocado por Mauricio Macri y el mismo Caputo respecto del endeudamiento que no dejan de pergeñar.
A esto el presidente auto definido “topo del Estado”; reitera la amenaza de ajustarse los cinturones porque vienen más cambios. Cuánto más por liquidar, entregar o canjear para sostener una economía con números adaptados para el discurso; ante la realidad con vacíos y rojos alarmantes de los que no se debe hablar; tal como lo hacen Luis Caputo y Javier Milei enfocando otra cosa.


