Autoridades bancarias insisten en que el gobierno nacional defina las pautas legales para el manejo diferenciado de las normas actuales, para con los dólares que el ministro Luis Caputo, indisimuladamente presiona por su disponibilidad.
El 9 de enero vence el plazo para el pago de unos U$S 4200 millones aproximadamente (hay versiones diferentes sobre la cifra definitiva); y estarían faltando unos U$S 2000 millones que deberán buscar entre los financistas dispuestos a otorgar nuevo préstamo. En este 2026 los vencimientos totalizan unos U$S 20000 millones.
La operación anterior demandó un interés superior al 9,5 % cuando esperaban un costo inferior. La deuda de Argentina sigue ascendiendo y el gobierno sigue enredado en el círculo vicioso del “roleo” por incapacidad de cancelar los compromisos asumidos por su propia administración y por la de Mauricio Macri ante el FMI.
Actualmente trascienden gestiones en el ámbito bancario y en simultáneo con el FMI en la búsqueda de aliento, atenuante o acuerdo en caso de no reunirse la cifra referida para dentro de 3 días.
Entre las versiones y la poca información sobre el proceso, allegados al presidente Milei, le atribuyen haber asegurado que mediante el método del “Repo” (operación a corto plazo con garantía de bonos rescatables (Bopreal) con el cargo financiero que imponga el mercado) Argentina tiene ofertas por unos U$S 7000 millones y con ello, aseguran que se podrá cancelar el vencimiento inmediato. Modalidad aplicada en enero de 2025 por U$S 1000 millones y en junio por U$S 2000 millones, demostrándose la acumulación de deudas de carácter permanente, que en estos casos vencen en 2027.
Y hablando de versiones, ante la falta de información clara y completa de parte del gobierno nacional, corre el rumor sobre la desconfianza de los banqueros internacionales que no ven con claridad, el desempeño administrador en Argentina, con un permanente endeudamiento en dólares, escasos al momento de cancelaciones; reprogramado reiteradamente.
Claro está que si el sistema financiero interno y externo, negara refinanciación o nuevos créditos que sumarían deuda a pesar de lo que niega el ministro Caputo, el país entraría de inmediato en un default sospechado y en casos, confirmado con los reiterados manejos de refinanciaciones.


