Se iniciaría en breve el período para el tratamiento del proyecto de reforma laboral tendiente a recuperar condiciones arcaicas, para sojuzgar a trabajadores y trabajadoras so pretexto de una modernización que abunda de falsedad ideológica, y busca vericuetos para una menor participación de la riqueza.
Iniciativa reclamada por el FMI, el gobierno de los EEUU y puesto en marcha por el gobierno neoliberal de Javier Milei.
Pero no sólo se trata de quienes sean detractores del proyecto, del que dicen sus custodios que no resta derechos, sino también nada menos, que de uno de sus autores.
Efectivamente, Julián de Diego, de profesión abogado laboral y de hecho asesor gubernamental, previo al tratamiento legislativo aclara que de lograrse la ley, no habría cambios en cuanto a mejorar la demanda laboral legal y registrada.
De Diego sorprendió a los propios y ratificó a los no tantos y a los abiertamente opositores; advirtiendo “No creo que modificando la legislación laboral habrá creación de puestos de trabajo registrado”, “la legislación debe adecuarse a las nuevas tecnologías”. Agregó que “Tenemos una ley de contrato de trabajo de 1975, donde la máquina más importante que teníamos era la máquina de escribir mecánica. Hoy lo que necesita la legislación es una bocanada de aire fresco que tenga que ver con las nuevas tecnologías”.
El abogado de Diego por un lado respalda los cambios negativos en la recaudación con reducción de aportes patronales e indemnizaciones, pero a la vez refiere la regla básica en cuanto a que la generación de puestos de trabajos deviene de la evolución económica producción mediante. Insiste en que lo que debe prevalecer es la actividad que permita el mayor generación de riqueza sustentable.
Así es que afirma que “Si no hay una etapa de crecimiento económico sustentable, no hay inversiones ni generación de empleo”.
Lo concreto es que estas apreciaciones que demuestran los verdaderos fines del proyecto y los intereses que protege el gobierno nacional, le suman algunas dudas más respecto de un tratamiento acorde a lo que exigen los encabezados por Karina Milei que cuenta con Patricia Bullrich en el Senado Nacional para romper las resistencias de la oposición.
Un capricho por el que están negociando con lo que haga falta en cada caso, para que desde las bancas del Congreso se vote favorablemente este proyecto, que está sumando al parecer en distintos sectores, el rechazo generalizado por injusticia. Veremos que ocurre en estos escasos días hasta fin de año.


