“Mantén la paz, promueve los derechos humanos y di la verdad” le dijo Carter a Trump en 2019.
Ya no hay dudas sobre los efectos políticos y sociales devenidos de las políticas extra nacionales del presidente Donald Trump. en su afán expansionista y concentrador de poder, en un mundo que está orientando sus intereses en función de sus propias realidades; o grupalmente como lo hace a medias, la Unión Europea.
Esto incluye el intentar quitarse de sus hombros el peso del poder armado de los EEUU, con el que el actual gobierno especialmente, busca fortalecer la dominación económica respaldada por sus recursos pro belicista.
Tanto es así que el extinto expresidente de los EEUU, Jimmy Carter, fallecido el 29 de diciembre de 2024, le expresó su disparidad de criterio y criticó la política exterior de Trump; refiriendo el abuso de inversiones en armamentos y guerras postergando el desarrollo del considerado “gran país de América”.
El ex mandatario Carter comentó oportunamente, durante su diálogo con Trump citando el avance de la República Popular de China, mediando una administración que le posibilitaba su ubicación como una de las principales potencias del mundo.
En este sentido destacó que China no ha tenido conflictos bélicos con ningún país desde hace unos 46 años, mientras que los EEUU se destacaron por lo contrario con gastos cercanos a los U$S 300 billones, postergando inversiones en tecnología, infraestructura y o ciencia favoreciendo a la sociedad estadounidense.
Por estas y otras razones Carter le dice a Trump: “Temes que China se nos adelante, y estoy de acuerdo contigo. ¿Pero sabes por qué China se nos adelanta? Yo normalicé las relaciones diplomáticas con Beijing en 1979. Desde esa fecha, ¿sabe cuántas veces China ha entrado en guerra con alguien? Ni una sola vez, mientras que nosotros estamos constantemente en guerra. Estados Unidos es la nación más guerrera en la historia del mundo, porque quiere imponer Estados que responden a nuestro gobierno y los valores estadounidenses en todo occidente, así como controlar las empresas que disponen de recursos energéticos en otros países”.
La cita es el claro reflejo de la realidad belicista y expansionista del presidente Trump, criticado de manera creciente en su propio país por legisladores y sociedades que establecen grandes diferencias con sus reacciones beligerantes, derroche económico, asistencias financieras a países como Argentina que sufren desequilibrios por el gobierno que Trump apoya, en busca de beneficios peligrosos para la soberanía de nuestro país.
Un claro ejemplo de este desequilibrio institucional es haber intervenido el puerto de Tierra del Fuego para que fuerzas militares estadounidenses desplieguen sus estrategias, poniendo en peligro la paz en la Nación.
Otro de los ejemplos negativos de la administración Trump, lo constituye la situación provocada con la amenaza de avanzar sobre territorio de Canadá, motivando que el gobierno de ese país, advierta la aplicación de medidas económicas por unos U$S 2.700 millones, con carácter sancionatorio.
Asimismo Carter refirió que “China, por su parte, está invirtiendo sus recursos en proyectos como ferrocarriles, infraestructura, trenes bala intercontinentales y transoceánicos , tecnología 6G, inteligencia robótica, universidades, hospitales, puertos, edificios y trenes de alta velocidad en lugar de utilizarlos en gastos militares”.
“¿Cuántos kilómetros de trenes de alta velocidad tenemos en este país? Hemos desperdiciado 300 billones de dólares en gastos militares para someter a países que buscaban salirse de nuestra hegemonía. China no ha malgastado ni un centavo por la guerra, y es por eso que nos supera en casi todas las áreas. Y si hubiéramos tomado esos 300 billones para crear infraestructuras, robots, salud pública en los Estados Unidos, tendríamos trenes bala transoceánicos de alta velocidad. Tendríamos puentes que no colapsen, un sistema de salud gratis para los estadounidenses, no se infectarían miles de estadounidenses más que cualquier país del mundo por el COVID-19. Tendríamos caminos que se mantengan adecuadamente. Nuestro sistema educativo sería tan bueno como el de Corea del Sur o Shangái”.
Una serie de reclamos que ponen en claro la falsedad de algunos mensajes emitidos desde la casa Blanca a favor de las políticas de su máximo habitante; disimulando lo que Carter y no un despreciado por Trump y su colega Milei; simple opositor al que acusan de izquierda y otras descalificaciones impropias de ambos mandatarios, que deberían, en nombre de la “la libertad” que declaman, abrir las puertas del diálogo contra la violencia armada, en un mundo que tiende al aislamiento precisamente por las políticas que atropellan soberanías, leyes internacionales de convivencia pacífica y la búsqueda de una integración que beneficie a las partes de manera equitativa.
La guerra siempre divide mientras que la paz evita el horror de la destrucción y las eventuales dictaduras devenidas de la concentración del poder en desmedro de sociedades ajenas al agresor.


