Los resultados de la elección presidencial en Bolivia, dejan un saldo dividió en corrientes que impedirán la mayorpia en el Congreso. Prevalecieron los candidatos de la derecha con más o menos ímpetu político, pero decididamente opuestos a la gestión de la izquierda con Morales y Arce. Este último tras el fracaso de su candidato (2.5 % de los votos), alegó que el mejor resultado de su gestión es la Democracia. Acaso una obviedad o un reclamo sin nombre que no oculta la diferencia con su antecesor.
Por los resultados habrá una segunda vuelta del 19 de octubre de 2025; en la que se definirá al presidente y otros cargos, pero a sabiendas de que el gobierno será de derecha, según demuestran el primero y el segundo resultantes del escrutinio. Así fue que Rodrigo Paz obtuvo el 32 % de los sufragios mientras que Jorge Quiroga, recibió un 26% de los votos.
Tras las confrontaciones entre Arce y Morales, este último con la imposibilidad de presentar candidatura por orden judicial, el MAS quedó relegado entre abstenciones e inconcurrencias a resultado irrisorio.
Si bien se debe esperar a la elección en segunda instancia, los candidatos ya ratificaron sus orientaciones para el próximo gobierno que casualmente incluirá ajuste económico, más importaciones, liquidación de bienes del Estado, superávit fiscal y promociones en espera de inversiones extranjeras.