Es evidente que la orden para con el gobernador Axel Kicillof es terminante y lo excluye de cualquier alternativa institucional relacionada con el gobierno de Javier Milei.
Resulta realmente increíble que la máxima autoridad del Poder Ejecutivo Nacional niegue el diálogo y las relaciones institucionales a varios gobernadores. La razón aludida es que no comparten la línea política y de allí que no les interesa conversar con ellos.
Así lo demostró con reiterada postura del gobierno, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que en este caso agregó la desautorización para la toma de créditos ´pr parte del gobierno de Buenos Aires.
Sobre el tema dijo ante el periodismo que “Le recordamos al gobernador de la Provincia de Buenos Aires que sin déficit no hay nueva deuda”.
Agregó que “El cepo cambiario no existe más desde abril del 2025, una aberración confiscatoria que jamás debió haber existido, y que en la Argentina kirchnerista quisieron vendernos como una solución definitiva. Así como el dólar soja, el dólar Coldplay, el dólar Qatar y alguno de los otros delirios de la Argentina populista”.
“Como consecuencia del orden económico (?) y, principalmente, de la baja de la inflación, la pobreza pasó del 52,9% al 31,6% según el INDEC”, destacando la chicana sobre que se “mantiene a su mismo titular desde el Gobierno anterior”.
“La deuda pública consolidada disminuyó 50.000 millones de dólares, lo que convirtió a este Gobierno en el primero en desendeudar al país en décadas, por lo que no hay nueva deuda”. Nada dijo por ejemplo de la no disponibilidad de los U$S 4500 millones que deben pagar en enero 2026.
Sobre el Riesgo País dijo que “hoy se ubica en torno a los 634 puntos básicos y Argentina volvió al mercado de capitales”, cuando en realidad ofrecieron bonos dolarizados, pero calificó como“un hito importante en el camino hacia una economía normal. Tenemos bien en claro bien hacia dónde queremos ir, la sociedad argentina también. En las últimas elecciones ha dado muestras de hacia dónde quiere que siga el camino de la Argentina, y buena parte de la política entendió que hay que encolumnarse”.
Respecto del gobernador Kicillof, refirió que “no tiene mucho sentido” una reunión del Ejecutivo nacional ya que “Lo único que les importa es que al Gobierno le vaya mal y que a los bonaerenses les vaya mal también. No hay mucho para dialogar, porque no hay muestras de buena voluntad. Hay gobernadores que no van en línea con lo que la gente nos pide. Cuando pedimos les pedimos que se adhieran a determinadas leyes, como puede ser la Ley Antimafias o cualquier otra”.
“No tiene mucho sentido esa reunión en algún momento por ahí exista, la verdad que no lo sabemos, pero no está hoy en agenda”. Claro desprecio por la convivencia política en el necesario escenario de diversidad que además, existe porque nadie obtuvo el 100 % de los votos.


