Para el presidente soy uno de los “pobres intelectuales” pero urge atender a los que “no llegan a fin de mes” con sus ingresos.
Los que no han muerto y son los que sobraban para que cierre el modelo libertario. Odian a las personas. Demian Reidel, exjefe del Consejo de Asesores Económicos del presidente Milei, llegó a decir ante empresarios que “el único problema de la Argentina es que está lleno de argentinos”.
Evidencian que niegan que la economía debe estar al servicio de la sociedad, y no para favorecer a un sector selecto. Hay muchas familias, que no pueden solventar el costo de vida del primero al último día de cada mes.
Liberaron los precios y los formadores se excedieron hasta hoy, a pesar del cálculo del IPC sobre una base desactualizada para mostrar lo que necesitan para el FMI. Organismo condescendiente, responsable y connivente con el endeudamiento generador del tremendo desequilibrio fiscal, que no figura en los cálculos del exitismo ajeno a la realidad.
Situación que el presidente niega y por la que descalifica a quienes sostenemos que es imprescindible contener a millones de personas, que no pueden afrontar los costos del modelo libertario. Endeudados desesperados que no pueden pagar. Atrapados en el perverso sistema financiero, liberado para hagan de las suyas sin medir consecuencias sociales.
Milei dijo ante poderosos empresarios que invierten por Neuquén y Vaca Muerta y no por sus consideraciones, que “Es una pelotudez del tamaño de una casa” decir que no llegan a fin de mes. No es sólo llegar sino continuar en una vida digna.
Hasta Messi idolatrado por ellos también dijo “…hay gente que la pasa mal, que no tiene trabajo, que no llega a fin de mes o que la vive peleando”.
Entonces, según Milei somos los “pobres intelectuales” y un pelotudo, pero al que sí le duele que haya quien no pueda comer y beber dignamente, aunque no lo crean y otros quieran negarlo.


