En todas “partes se cuecen habas” y en la derecha nacional también pululan las internas.
Y una de ellas es la que protagoniza la vicepresidenta Victoria Villarruel, que indisimuladamente critica la política económica del Poder Ejecutivo y visita distintos sectores del país. Estuvo en Bariloche, Ituzaingó (Bs As), en San Juan y recientemente en Chivilcoy (Bs As) para reunirse con productores locales.
En la 74ª Exposición Rural expresó que “Argentina necesita una reforma impositiva que premie el esfuerzo y una política productiva que mire mucho más al territorio y permita ahorrar a las familias”.
Agregó: “Quiero reafirmar mi compromiso con quienes producen, invierten y generan trabajo. Detrás de cada productor hay familias, trabajadores, empresas, comercios y comunidades enteras”.
“Por eso necesitamos mejores caminos rurales, puentes, desagües, conectividad, energía y rutas. Tenemos que construir un sistema que incentive a quien produce más, agrega valor y genera empleo. Producir más significa ser competitivos, exportar, generar divisas, incorporar tecnología y mejorar los salarios. Estoy convencida de que la Argentina que queremos se construye con producción, salario, trabajo y familia”.
“Lo que necesitamos es más velocidad en los resultados para lograr que el cambio se sienta en la vida cotidiana”. Asimismo reclamó que el efecto del modelo económico de Milei “llegue a las familias. Que llegue a las empresas. Que llegue a cada argentino”.
“Estamos en uno de los territorios productivos más importantes de la provincia de Buenos Aires, un partido donde conviven la agricultura, la ganadería, la industria, los servicios y una gran cantidad de pymes. Necesitamos una política productiva que mire mucho más al territorio. El Estado no puede desatenderse de las condiciones necesarias para producir”.
Enfrentamiento y desafío manifiestos desde el gobierno libertario dan cuenta no sólo de supuesta disparidad de criterios, sino de la búsqueda del posicionamiento político, lo suficientemente adecuado para lo que algunos refieren como una nueva candidatura para el 2027 dentro del sector derechista.
Espacio que tiene a Milei forzando su posicionamiento reeleccionista, a Patricia Bullrich despertando cada día más sospechas de cortarse por las suyas en el mismo sentido; a Mauricio Macri especulando con la ida y vuelta mostrando a Lacunza algo desafiante; y como lo demuestra Villarruel, decidida a lograr un espacio en el derrotero pre electoral.


