Neuquén Patagonia - República Argentina
Fecha de inicio 28 de abril de 2006

Herida abierta y sangrante

Duele , duele y duele y además, aunque lo nieguen, ya tenés el bufoso en la cabeza.

Gran parte de la sociedad está lastimada y sin lograr que alguien cure su herida, que le impide hacer su vida incluso en lo cotidiano, lo simple y complejo que significa vivir.

La situación económica que ya conocemos y no por ello hay que darlo como hecho consumado, y en todo caso plantear la resistencia a la injusticia al menos expresando la discrepancia, y el reclamo por los derechos amenazados y en casos de miles de personas, suspendidos.

Ya no sólo la necesidad está en los bolsones de pobreza sino que avanza en la llamada clase media que hace tiempo está contra la pared sin alternativa que la de aguatar de peri, porque también sufre el abandono y el que no haya quien le tienda una mano.

La solidaridad necesita de afecto y de esa empatía más nombrada últimamente que practicada o demostrada pero también, neceista de dinero para solvenatar las necesidades no por consumistas, sino por necesitados de alimentos o recursos para contener los atques del mercado liberado en su más peligroso instinto.

Ganar dinero sin mirar quien lo pierde y no tiene medios para lograr la subsistencia y ese problema es el generalizado en ese mercado del dinero que fagocita lo que encuentra, aplica normas financieras abusivas, y sigue destruyendo el tejido social para llegar hasta el hueso, o si lo preferís perder la fe.

Y allí se va a terminar todo lo que hoy evita el desequilibrio extremo y nos van a decir que somos angurrientos, y que no tenemos derecho a un teléfono, a una señal de internet, a pagar un boleto en el bondi, a una atención médica y ni siquiera a morfar para nadie se muera de hambre como llegaron a sentenciar los dueños de la libertad.

Las deudas que agobian a gran parte de la comunidad son el producto de la liberación de los precios o de los que los marcan, monopólicos ellos; y también de los que habilitan esa práctica mirando para otro lado, y además subiendo las tazas financieras que nunca bajaron y así abrieron las jaulas para que los leones enemigos de la libertad de vivir dignamente, hagan de las suyas.

Y esa liberalización de tazas y procedimientos  coercitivos  e incluso mafiosos, pululan por la desesperación especulando con el beneficio del no te metás, y el miserable argumento que considera que son cuestiones entre privados, como si los privados fueran esclavos y no personas convivientes en una sociedad herida que sangra sin remedio ni asistencias de los que manejan el poder y deberían reordenar el mercado, el poder adquisitivo, la producción, la oferta consecuente de trabajo y la generación de riqueza para evitar que esa herida, se agrande y lastime cada día más hasta llegar al corazón de los argentinos.

Vale agregar que el problema no es sólo el haber pedido dinero prestado, sino, que el ganado no alcanza por la suba de un costo de vida dolarizado, con sueldos en pesos controlados por el abuso de la libertad, y la necesidad de seguir viviendo auqnue sea indignamente en el lógico intento de superar la malaria provocada por el criterio anti social imperante.

Ese que te dice y repite que son cuestiones entre privados pero que las causales las han generado desde el gobierno al que representan, que por estos días para pero, vemos que dependen de podres foráneos intervencionistas que poco a poco nos invaden y marcan la cancha como dueños de lo que siempre han afanado impunemente y si hubo, resistencia aplicaron bombas y algo más de su filosofía destructiva.

Nadie pagará sus deudas si no tiene ingresos adecuados que de haberlo sido, no hubiera habido necesidad de los préstamos usurarios con respaldo del Banco central y de la autoridad cuyo criterio es bastante extraño ante la problemática social pergeñada y resultante del ajuste arbitrario para derivar capitales a otros destinos ajenos a la sociedad.

“Los inmorales nos han igualao”, lo dijo Discepolín hace 82 años y sin embargo revivieron la escena, el mensaje y abrieron la herida sangrante. La usura inmoral protegida ganó otra vez la apuesta y parece que la ruleta estará cargada por mucho tiempo. Y si hay mayores problemas aparecen los estudios de profesionales contra el derecho y te enjuician y si escapaste, te meterán los palos y gases necesarios para contener la bronca alimentada por los agresores.

No hay problema flaco, ellos se las arreglan pidiendo dineros impagables para mantener las luces encendidas aunque detrás de la vidrieras, la oscuridad asuste.

Compartir este artículo: