Previo a lo que se supone una conferencia de prensa de parte del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre una segunda parte de la “Ley de Inocencia Fiscal”, se supo que sectores de gran poder económico han vuelto a pedir más beneficios económicos.
La llamada “Ley de Inocencia Fiscal” parece no haber alcanzado para quienes eran invitados a declarar capitales sin dar cuenta, mediando el Régimen Simplificado de Ganancias para los que exhibirían dineros calificados “negro” por los que nunca aportaron los impuestos vigentes. Incluso redujeron el plazo de prescripción de penas (fiscal) de 5 a 3 años. Lo que no declaraste puede quedar libre de control pasados 3 años del inicio del caso. Situación que no se sabe qué ocurriría en otra gestión de gobierno con otra modalidad administradora que se ajuste a las leyes existentes.
Además quienes se avengan a la propuesta del gobierno nacional tendrán la ventaja de la suba de las sumas de dinero a declarar, alejándolos de los efectos punitorios y de la calificación delictual.
No obstante estos detalles, hay sectores de gran poder económico que reclaman más beneficios para ingresar a este sistema de lavado indisimulado, de capitales por los que el Estado o mejor dicho el gobierno que lo soslaya, permite el llamado “blanqueo” sin que se apliquen las leyes pre existentes.
Normas legales que no fueron suficientes porque hoy hay capitales sin declarar y sus poseedores no han tenido ni tendrían problemas con el fisco, si logran aumentar los márgenes que permitan un disimulo inaceptable.
Medidas que en definitiva también quiebran la imagen del país, desnaturalizando el orden imprescindible a favor de los poderosos que quedarían liberados de las obligaciones adecuadas.


