En una nueva versión del gobierno libertario con el nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, se abordó la cuestión de la morosidad ante bancos, tarjetas de crédito y billeteras virtuales.
Sabido es y así lo demuestra la historia en Argentina, cada vez que gestionó un gobierno nacional neoliberal, la economía fue negativa para el común denominador y las deudas superaron la capacidad de pago. Inflación y congelamiento de sueldos fueron y son la mezcla destructora del bolsillo popular.
No obstante Ravier tiene otro concepto para explicar el efecto de las políticas económicas extremadamente restrictivas, y asegura que “a veces la gente misma se expone a un riesgo simplemente por no saber cómo manejar sus ingresos” y ahora, “están volviendo a aprender”.
Definición capciosa con la que evitó reconocer que el problema es la inequidad profundizada por las políticas nacionales que no miden consecuencias, y aplican decisiones anti económicas para la mayoría de los argentinos y argentinas.
Repitiendo el libreto emitido desde la Casa Rosada, del BCRA y desde el ministerio de Economía, el vocero apeló al facilismo ajeno a la realidad productiva, comercial, laboral y salarial, alegando que ahora hay financiamiento para sectores excluidos del sistema, y que los tomadores y oferentes de crédito deben aprender a usarlo.
O ignora la realidad o ignora la profesión ya que si no tenés ingresos económicos a partir de cierto piso y trabajo estable no existís para ese sistema financiero.
Y si contás con un ingreso promedio difícilmente podrás pagar las cuotas ya que los costos de vida, incluido el alquiler, son excesivos frente al poder adquisitivo demolido por las limitaciones impuestas por el gobierno nacional.
La realidad exhibe el incremento de la mora en cancelaciones de préstamos personales y saldos de tarjetas de crédito, demostrando que el desequilibrio económico es tremendo e impide la normalidad de otras épocas en las que había mayor consumo más allá de lo básico, agregando rubros de telefonía, turismo, construcciones, automóviles y acceso a salidas gastronómicas o para distracción y disfrute de las personas.
Lo paradójico es que insisten en que debemos aprender al uso del crédito cuando eso implica endeudarse y como se demuestra en épocas como el presente, entrar en mora por incapacidad de pago ante la insuficiencia salarial.
El vocero agrega en el intento de convencer a quienes ya están en crisis y sin salida, que “El banco está tratando de refinanciar a esas personas”, y esa sería la solución para la deuda actual, sin considerar los costos de la continuidad de vida que para estos anarco/capitalistas no existe porque lo tienen todo gratis, gracias al Estado que odian pero exprimen; sin olvidar los negociados, coimas, lavado de dinero o estafas en danza, que están siendo investigados.


