Las cuentas del Estado neuquino están siendo procesadas con vistas a reducir progresivamente las deudas acumuladas.
Así lo explicaba el gobernador Rolando Figueroa sobre el fin de semana anticipando que a fines de 2026 dichos compromisos ya estarán reducidos a la mitad del saldo negativo existente al inicio de su gestión de gobierno.
Dichos cambios en la administración no impidieron que se desarrollaran planes diversos de construcción y reconstrucción de viviendas como así también para incorporación de nuevas estructuras, servicios de seguridad, y edificios sanitarios y educativos.
Asimismo en su exposición relató que “la provincia en Neuquén recibió en 2025 menos ingresos en términos reales que en 2023. Entre las muchas cosas que tuvimos que hacer fue pagar 750 millones de dólares de deuda pública. Nosotros, al finalizar este año, vamos a haber cancelado casi la mitad de la deuda que heredamos. La mitad de esa deuda que nosotros heredamos estaba tomada para pagar gastos corrientes, no para invertir”.
“Nosotros cambiamos esa óptica. Nosotros, si tomamos un financiamiento, es para hacer obra. Si nosotros tomamos un financiamiento, es para pagar la deuda que tenemos. No rifamos el futuro de ninguna manera”.


