Cada día un nuevo escenario de acciones y discursos sobre la concepción religiosa o la violencia económica en desmedro de la dignidad social.
El presidente Javier Milei no disimula el uso conceptual diverso para justificar consideraciones circunstanciales. Criticó al Papa Francisco, máximo referente católico apostólico y demás conceptos, asegurando que era “impresentable”, “comunista” y hasta “maligno”, pero tiempo más tarde dice que cumplir la ley de Dios redunda en prosperidad, mediando un modelo económico justo que lleva a la abundancia.
Pero a la vez refirió que de poder retornar 2025 años a Palestina impediría que Jesús naciera, para evitar el origen del comunismo y “todos los males en la Tierra”.
Agrego especie de separata para aclarar que el presente escrito no significa parcialidad religiosa alguna sino sólo lo que se refiere en el mismo.
Hay que recordar que previo a las alabanzas calificó a la justicia social de virus cuando es una concepción incluida en Doctrina Social de la Iglesia católica. Puede que la bronca es por el uso desde el peronismo. Pero por lo visto según su necesidad discursiva respalda sus dichos con una versión que luego contradice y viceversa.
Parece una mística para la vidriera que luego mezcla con el pragmatismo deshumanizado de sus decisiones políticas. Mezcla concepciones, contradicciones, negaciones y afirmaciones para sus mensajes sin disimulo. O se olvida o cree que nos olvidamos.
Y otra paradoja contradictoria de su política anarco economicista es asegurar que el infierno es la miseria radicalizada, extrema… ausencia de bienes y el tiempo vivido en esa condición como tormento. Tras negar y atacar la figura de Jesús dice que los 10 Mandamientos fueron el recurso para sostener el capitalismo.
De allí que estas variantes, según algunos analistas profesionales; exhiben inestabilidad generadora de conductas peligrosas para la sociedad y el sistema democrático.


