El gobierno de los EEUU vuelve a la estrategia de ofrecer recursos para reconstruir lo destrozado mediante acciones bélicas, en las que tuvo protagonismo indisimulable asociado con el gobeirno de Israel, con el doble sentido.
Avanzar sobre tierras y recursos naturales ajenos y luego imponer el negocio de la llamada reconstrucción, consecuente de los desastres estructurales causados con el uso de poderosas armas destructivas de grandes plantas industriales, viviendas, edificios y tendidos de servicios como agua, gas y electricidad.
Nada dicen en la oferta de los muertos causados por dichos ataques. La guerra es el gran negocio histórico de esta potencia que en la actualidad interviene con buques, aviones y drones de guerra en distintas regiones del mundo.
Y ahora la Casa Blanca reaparece como el reparador de los daños causados por sus fuerzas, y lo hace mediante la exigencia extorsiva ante gobiernos de países árabes para que acepten el servicio de grandes empresarios estadounidenses para la restauración de lo destruido.
Estados Unidos (EEUU) ejerce presión ante las naciones Baréin, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos para que contraten a compañías norteamericanas para restaurar las infraestructuras destruidas en los ataques de represalia iraníes.
Antes envió aviones y dispararon misiles a mansalva y ahora quiere imponer sus empresas para evaluar, planificar y construir sobre las tierras arrasadas, implementado el gran negocio continuador del anterior relacionado con la fabricación y venta de armas.
No obstante desde los gobiernos de Arabia Saudita y Omán, claramente desconfiados, no parecen dispuestos a permitir esta nueva avanzada advirtiendo que ellos cuentan con los recursos para dichas tareas; recordando que el rol de protección alegado por Trump y otros funcionarios no se ha comprobado durante las acciones con las que desde irán respondierona los ataques de Israel y los EEUU:
Incluso ante dicha oferta desde la región del Golfo Pérsico manifestaron también sus sospechas sobre que no hay seguridad de que dichas acciones bélicas se reactiven.


