La situación generada por la administración del PAMI, otra de las áreas sociales atacadas por el gobierno nacional, encendió por enésima vez las alarmas en el sistema de salud entre los proveedores farmacéuticos y de servicios sanatoriales.
En el PAMI a pesar de las restricciones medicamentosas, incumplen las obligaciones de cancelar deudas por asistencias a los afiliados.
Pro no sólo existe este problema que es resultado de los ajustes y restricciones económicas impuestas con la crueldad característica del uso anti social de la “moto sierra” publicitada r Javier Milei. Ahora el ministro de Salud, Mario Lugones, ante los presentes en la edición de la AmCham Summit; agregó su queja despectiva contra los afiliados de 80 y más años a los que calificó de “una carga”.
El caso recuerda cuando Diana Mondino (canciller argentina) dijo en 2024 que los jubilados “es casi seguro que se van a morir” por lo que no tenía sentido darles créditos
Persiste el espíritu individualista colmado de desprecio por las personas que menos tienen, al menos en su gran mayoría, salvo las señoras que le prestaron miles de dólares a Manuel Adorni, según surge de diversas declaraciones.
No hay plata para mejorar los haberes jubilatorios y tampoco para garantizar el acceso a la medicación necesaria para superar enfermedades.
¿Acaso hay que aceptar que la estrategia libertaria se base en que en algún momento se van a morir, y era cuestión de esperar los decesos para reducir el costo económico?
Mario Lugones despojado del necesario respeto y reconocimiento a quienes son parte de este grupo etario que debería asistirse desde el PAMI, dijo muy quejoso que la institución “Tiene un millón de personas, más o menos, con más de 80 años, sobre los 5 millones de personas que hay en total. PAMI tiene una carga muy grande. Ya hay abuelos, hijos y nietos en PAMI”.
Pero Lugones que no sabe cuándo cancelarán las deudas en mora, también aclaró “Me dijeron que estaban pagando”, debiéndose agregar que desde el ministerio de Economía le están demorando la entrega de U$S 1.000 millones para superar el caos provocado.


