Lo que para algunos era un tema menor la cuestión relativa al jefe de gabinete nacional, Manuel Adorni; el paso de las horas, ni siquiera los días, produjo reacciones coincidentes de crítica al funcionario.
El que año y fracción atrás dijera que no se autorizarían más familiares o amigos en los vuelos de las autoridades del gobierno, y que además no se usarían aviones para transportar diarios, en alusión a las publicaciones que enviaban a la entonces presidenta Cristina Fernández.
Del otro lado aclaraban que eran llevados en vuelos regulares aprovechando el viaje.
Se terminaba la joda según el entonces vocero presidencial.
El paso del tiempo lo exhibe en situaciones nada favorables, por lo que no faltaron los que pidieron la renuncia al cargo con el que lo favoreciera el presidente Milei.
Adorni se esmeró en pedir perdón ante el revuelo por el viaje de su esposa acompañándolo a los EEUU donde se quedaron unos días más, para descansar del “deslome” comentado por el funcionario. Tema que provocó molestias y respuestas algo más que sarcásticas.
Y también se disculpó por haber viajado en avión privado al Uruguay con familiares y un amigo; que al pretender defenderlo, dijo que “Adorni pagó con la plata del Estado”.
¿Habrá sido una expresión fallida o una confesión espontánea?
Luego vino la noticia sobre el viaje de Javier Milei a Córdoba, que haría en compañía de Manuel Adorni, respaldándolo a pesar de los escándalos impropios de un funcionario de alto nivel nacional.
La moral expresada por Milei se volvió a desdibujar con estas cuestiones, que en simultáneo se enredaron con las versiones sobre unos U$S 5 millones, incluidos en diversos mensajes entre Novelli, Milei y otros allegados al presidente, relacionados con personajes de la llamada “estafa $LIBRA”.
Por el momento, no más que decir esperando al presidente, al jefe de gabinete, al fiscal y al juez de la causa para ver cómo proceden.

